Petroleras
La explotación del norte amazónico ecuatoriano por la petrolera Texaco-Chevron (1964-1995) fue desastrosa y tuvo efectos letales sobre dos millones de hectáreas de vegetación y la salud de miles de personas, explicó el periodista Esteban Michelena que publicó un libro sobre este tema.Allí,...
La explotación del norte amazónico ecuatoriano por la petrolera Texaco-Chevron (1964-1995) fue desastrosa y tuvo efectos letales sobre dos millones de hectáreas de vegetación y la salud de miles de personas, explicó el periodista Esteban Michelena que publicó un libro sobre este tema.Allí, en Ecuador, en 1964, la Junta Militar a cargo del país autorizó una concesión hidrocarburífera a favor de la Texas Petroleum Company, convertida más tarde en la actual Chevron. Michelena asegura que Texaco pudo evitar el daño a centenares de familias, las que por su pobreza no pudieron ser parte del éxodo penoso que entre esos ecuatorianos provocó la desaforada actuación de la transnacional petrolera. “Texaco sabía, tenía cómo y con qué evitar el mal, pero no lo hizo y causó una debacle ambiental que superó a otros casos también tristemente míticos como el derrame del buque Exxon Valdez”, recordó Michelena. Una muestra de lo que hacen las petroleras, que financian ONG, crean fundaciones y hacen lo que sea, sin escrúpulos.


