Los oportunistas
sin tener para ello ningún derecho, ni haber aportado nada para que sucediera esa situación coyuntural, y eso se siente que está sucediendo en Brasil.Hubo muchos actos de corrupción relacionados con la empresa petrolera Petrobras y las autoridades judiciales continúan descubriendo a los...
sin tener para ello ningún derecho, ni haber aportado nada para que sucediera esa situación coyuntural, y eso se siente que está sucediendo en Brasil.Hubo muchos actos de corrupción relacionados con la empresa petrolera Petrobras y las autoridades judiciales continúan descubriendo a los culpables de esa situación, que afecta a toda una intrincada red de funcionarios y políticos.Pero, de ahí a que algunos pretendan que inclusive la presidenta Dilma Rousseff renuncie, hay mucho trecho y para llegar a ese extremo están actuando algunos oportunistas, a los que probablemente lo único que les interesa es esa renuncia.Sería como si aquí, algunas personas pretendieran que renuncie el presidente Evo Morales Ayma por los casos de Fondioc y otros, como el que sufrió nuestra empresa petrolera y que todavía tiene en la cárcel a Santos Ramírez.El caso de corrupción de Petrobras se investiga hace más de un año y hay cinco ex altos cargos de la petrolera, decenas de empresarios de las mayores constructoras de Brasil y varios políticos involucrados.Las constructoras manipulaban licitaciones de la petrolera y elevaban artificialmente los precios de las obras para su propio beneficio y para pagar sobornos a los responsables de Petrobras y a políticos oficialistas y de la oposición.Por supuesto que los más afectados cuando se comenzó a investigar el caso, fueron los políticos oficialistas, pero las investigaciones deben continuar y sus resultados finales con seguridad que serán sorprendentes.Hace unos días, según BNA, El líder del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña, Aécio Neves, señaló que Dilma Rousseff debe asumir las culpas por el actuar de su partido Pero la misma fuente dice que Marina Silva, que compitió con Rousseff como candidata del Partido Socialista brasileño en la elección presidencial de octubre, advirtió contra esta medida.“Existe una campaña para llamar a la destitución de una presidenta elegida hace unos meses”, comentó Silva y agregó: “Entiendo la indignación, pero no creo que sea la solución. Tal vez el resultado no sería la vuelta al orden, sino un caos aún más profundo”.Es un problema interno de Brasil, por supuesto, y deben atenderlo las autoridades de ese país, pero no podemos quedar indiferentes, porque la relación de nuestro país con Brasil, especialmente en temas relacionados con gas de petróleo, es muy importante.De todas maneras habrá que evitar el oportunismo y tratar que intervenga alguno de los sistemas de integración en los cuales estamos ambos países, como Mercosur, CELAC o Unasur, pero tendría que hacerlo pronto para evitar más daños.Porque ya se han sentido en Brasil algunos movimientos sociales de protesta, que quizás sean auténticos, pero también cabe la posibilidad de que estén siendo estimulados por oportunistas.Esta es una situación muy compleja, como todo lo que tiene que ver con el petróleo, que, como todos sabemos, en Bolivia ha provocado inclusive una guerra, que no podemos ni debemos nunca olvidar, pero tampoco precipitarnos al hablar de eso.


