Ese saludo

el saludo de Barack Obama con Raúl Castro en Panamá sigue siendo el evento más importante de la reunión que se hizo en esa ciudad, sino y no faltan lo que creen que fue lo más relevante este año.En los Estados Unidos, entretanto, se armó un fuerte debate entre quienes creen que ese saludo...

el saludo de Barack Obama con Raúl Castro en Panamá sigue siendo el evento más importante de la reunión que se hizo en esa ciudad, sino y no faltan lo que creen que fue lo más relevante este año.En los Estados Unidos, entretanto, se armó un fuerte debate entre quienes creen que ese saludo fue el principio de la reanudación de relaciones estadounidenses con Cuba y apoyan la posibilidad y quienes la rechazan rotundamente.La contradicción se siente con fuerza entre políticos estadounidenses, enfrascados en la próxima elección de congresistas, prevista para octubre de este año y Washington es un hervidero de comentarios sobre este tema-Algunos, más que el saludo temen el anuncio de Obama de sacar a Cuba de la lista de países terroristas, el senador republicano cubano-estadounidense Marco Rubio emitió un vídeo que denuncia la acción del presidente.Cuba permanecerá en la lista de patrocinador de terrorismo durante un período de 45 días, tiempo durante el cual el Congreso podría aprobar una resolución para bloquear la decisión de Barack Obama. Otros países en esa lista son Irán, Sudán y Siria.“Estaba pendiente de hace mucho tiempo”, dijo por su parte el senador republicano Jeff Flake, quien ridiculizó cualquier sugerencia de que la Cuba de hoy represente una amenaza a la seguridad de los Estados Unidos.Detrás del intenso debate no están solamente cuestiones ideológicas, después de que los Estados Unidos suspendieron relaciones con la isla, prosperó el consumo de edulcorantes derivados del maíz, para sustituir la sacarosa de la caña con fructuosa del maíz.En Washington no es un secreto que la franja maicera mantiene en el Congreso un grupo poderoso de lobistas que pueden influir en la decisión de congresistas,  especialmente los del medio oeste.De manera que, el apretón de manos entre Barack Obama y Raúl Castro, en Panamá fue no solamente un saludo protocolario, sino una señal que puso en febril actividad a varios políticos estadounidenses.Además de sacar a Cuba de la ominosa lista de países terroristas, está también en manos de los congresistas estadounidenses la decisión final sobre la relación plena entre ambas naciones, la apertura de embajadas y otros detalles que no son irrelevantes ni pequeños.Algún personaje célebre (Carl von Clausewitz si no recordamos mal) dijo que la política era la continuación de la guerra, con otras armas, a primera vista da la impresión de que en los Estados Unidos ese es un mal nacional crónico.Casi como la obesidad que, a propósito, sostienen varios investigadores que está causada por el uso desmedido de fructuosa y eso sí debería ser algo que aterrorice a todos los consumidores estadounidenses.Por último, al ciudadano raso en Estados Unidos le sale más costosa la fructuosa del maíz que el tradicional azúcar de caña, que consumían antes de que algunos políticos de ese país suspendieran relaciones con Cuba, y la bloquearan más de medio siglo.Todo eso no finaliza solo con ese saludo.


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