La siderurgia
llamada Jindal, hizo surgir expectativas que luego se frustraron, porque parece que a esa empresa le interesaba más el gas que el acero que había ofrecido producir, con lo que el desarrollo de la industria siderúrgica nacional se frustró, o por lo menos se demoró, porque ahora dos empresas...
llamada Jindal, hizo surgir expectativas que luego se frustraron, porque parece que a esa empresa le interesaba más el gas que el acero que había ofrecido producir, con lo que el desarrollo de la industria siderúrgica nacional se frustró, o por lo menos se demoró, porque ahora dos empresas chinas parecen estar dispuestas a medírsele al desafío del Mutún, porque el ministro de minas, César Navarro, anunció un plan que incluye la producción de acero y de hierro esponja, que es un paso intermedio entre el mineral y el producto terminado es decir el acero, para el mercado interno y el externo. Las empresas chinas Henan Complant Mechanical y China Railway Construction, participarán en el proyecto y el ministro indicó que el 85 por ciento de la inversión necesaria, será aportado por las empresas chinas. Si lo ofrecido se cumple, el desarrollo de la siderurgia en el Mutún dejará de ser un viejo anhelo para convertirse finalmente en una realidad. Esperamos que así sea y, para concluir, digamos que no se supo en que quedó el conflicto con la Jindal, que ojalá esté bien liquidado, como debe ser, para que de ahora en adelante, nada interfiera el buen desarrollo de la siderurgia boliviana que debe concretarse, como poco a poco lo está haciendo la petroquímica.


