Lo del litio

a cargo de la corporación estadounidense, Lithco, si no recordamos mal, creaba expectativas en Bolivia, pero el litio continúa en Uyuni y se sigue hablando de su explotación.La semana pasada, se publicó una modesta nota de una agencia nacional, refiriéndose a las millonarias inversiones que...

a cargo de la corporación estadounidense, Lithco, si no recordamos mal, creaba expectativas en Bolivia, pero el litio continúa en Uyuni y se sigue hablando de su explotación.La semana pasada, se publicó una modesta nota de una agencia nacional, refiriéndose a las millonarias inversiones que hará el país para explotar ese mineral, que cada vez es más estratégico, por sus aplicaciones en modernas baterías.Concretamente, esa noticia decía que el Banco Central de Bolivia aprobó un crédito de 617 millones de dólares para la industrialización del litio, a través de la construcción y equipamiento de plantas, pozos, caminos y servicios básicos.La fuente de esa noticia era el presidente Evo Morales y se descarta que haya sido una oferta electoral (es decir de esas que nunca se cumplen) porque tenía detalles que se pueden verificar.Las palabras del presidente Morales, según la misma información, fueron expresadas en un acto realizado por el 470 aniversario de fundación de Potosí y se refieren al destino específico para ese crédito, algo que la agencia seguro verificó antes de publicar.Porque recuerda que el 11 de agosto del año pasado, el gerente de Recursos Evaporíticos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Alberto Echazú, reconoció que el proyecto de industrialización del litio tenía un año y medio de retraso.Entre los últimos avances en torno al litio se encuentra la inauguración, el 17 de febrero de 2014, de la planta piloto ensambladora de baterías, ubicada en La Palca-Potosí, y que  tuvo una inversión de 2,9 millones de dólares.Lo deseable es que el crédito anunciado se concrete y que el país realmente avance en los proyectos para industrialización del litio, porque más de treinta años de expectativas que se frustran ya son demasiados.Todos sabemos que existe litio en Chile y en Argentina, de donde a menudo llegan muchas noticias sobre cómo avanza su explotación, lo cual, sumado a los retrasos que tienen aquí las obras relacionadas con su industrialización, es alarmante.La información confiable sobre ese crédito de 617 millones de dólares del Banco Central de Bolivia para la anhelada industrialización del litio de Potosí, debe ser ratificada para no continuar provocando solo expectativas.Eso es algo que no debe interesar solamente a los potosinos, sino a todos nosotros, que seguimos creyendo que la industrialización de los recursos naturales, con la metalurgia, la siderurgia y la petroquímica son indispensables para el desarrollo.Para terminar de una vez por todas con ese extractivismo, que comenzó con el Cerro Rico de Potosí, que hoy es una estructura vacía, que no sirve ni para el turismo, porque visitarlo ahora es peligroso.Reconocer que los trabajos relacionados con la explotación del litio están demorados no es suficiente, porque lo que se tiene que hacer es solucionar esas demoras y concretar las obras tantas veces anunciadas y ofrecidas.Que haya pasado más de una generación esperando el buen aprovechamiento del litio boliviano, definidamente es demasiado.


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