Habrá que esperar

habrá que esperar  (nadie sabe cuánto) para tener resultados definitivos y consolidados, es decir, todavía nada de festejos ni de lamentaciones, porque aún nada está consumado.Pero aunque los cómputos electorales estén demorados, el tiempo pasa y existen varios compromisos impostergables,...

habrá que esperar  (nadie sabe cuánto) para tener resultados definitivos y consolidados, es decir, todavía nada de festejos ni de lamentaciones, porque aún nada está consumado.Pero aunque los cómputos electorales estén demorados, el tiempo pasa y existen varios compromisos impostergables, algunos de los cuales tienen que ver con las  cumbres que preparan en Panamá, con la Corte Internacional de Justicia y con el Papa Francisco.Queda inclusive la posibilidad de que sea convocada una “segunda vuelta” electoral, lo que postergaría más el resultado definitivo, por lo menos en algunos departamentos de nuestro país, ojalá que no lleguemos a eso.Lo de las reuniones en Panamá es muy importante, no tanto por la que está a cargo de la Organización de Estados Americanos, OEA, sino por la que en forma simultánea preparan organizaciones sociales.El presidente Evo Morales anunció que Bolivia estará presente en ambos eventos, lo que virtualmente duplica los compromisos que habrá que atender y el tiempo para hacerlo es realmente muy corto.A propósito de la OEA, ayer fue noticia la declaración de Denise Racicot, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien aseguró que tergiversaron sus declaraciones, como si hubieran respaldado las que hizo la OEA sobre las elecciones.Quizás ese asunto se pueda solucionar con algunas rectificación de los medios que están involucrados en la denunciada tergiversación, pero eso dejará maltrecha la credibilidad, que es el principal patrimonio de los medios de comunicación.Ese es, de todas maneras, un tema colateral, en cambio lo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, CIJ, anunciado para la primera semana de mayo, es algo que afecta a todos los bolivianos sin excepción.Cualquiera que sea la solución definitiva por el tema electoral será inevitable que nuevos alcaldes y nuevos gobernadores estén ocupados con su respectiva posesión, que tendrá que hacerse este mes o en mayo, como máximo.Aunque Bolivia es un Estado laico (¿lo es realmente?) la posible visita del Papa Francisco, en julio, demanda la atención de las autoridades, porque el Papa es un personaje que no solo se destaca en el ámbito religioso, sino también en el político y en el geopolítico.Todo esto se interrelaciona, porque todo país es un sistema, en el cual cada elemento afecta al conjunto, en forma inexorable, pero este no es el espacio si la oportunidad para hacer elucubraciones sobre teorías sistémicas.De manera que tendremos que esperar, no solamente los resultados electorales, sino las actuaciones bolivianas en las reuniones del próximo fin de semana en Panamá y las mucho más relevantes que se produzcan al principio del mes de mayo en La Haya.“Quien espera…desespera” dice una célebre poesía de José Zorrilla (A buen juez, mejor testigo) pero la desesperación nunca es aconsejable, de manera que tendremos que tener un resto de paciencia y aprender a esperar.Pero quisiéramos que no fuera demasiado tiempo, porque la paciencia se termina.


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