Sobre amenazas
que la verdadera amenaza contra los Estados Unidos está, dentro de los Estados Unidos y eso merece un análisis cuidadoso, porque no es solo un juego de palabras.Acaba de informar la prensa que fue enviado a la Casa Blanca un sobre con un polvo, que resultó ser cianuro, pero fue inevitable...
que la verdadera amenaza contra los Estados Unidos está, dentro de los Estados Unidos y eso merece un análisis cuidadoso, porque no es solo un juego de palabras.Acaba de informar la prensa que fue enviado a la Casa Blanca un sobre con un polvo, que resultó ser cianuro, pero fue inevitable que eso hiciera recordar cuando, un poco después de los ataques de Al Qaeda, llegaron a las oficinas federales sobres con Ántrax.Ántrax es el otro nombre de una enfermedad, llamada también carbunco, que desde los tiempos de la segunda guerra mundial está considerada arma biológica y que el año 2001 provocó pánico en los Estados Unidos.Pero confundir el cianuro en polvo con esporas de Ántrax no es solamente un error de los que cuidan la Casa Blanca, sino una evidente muestra de su ineficiencia, puesto que ese no es caso aislado.Legisladores cuestionaron esta semana duramente al nuevo director del Servicio Secreto estadounidense, Joseph Clancy, por las múltiples fallas, malas prácticas y escándalos que marcan a esa unidad federal.El funcionario reconoció la existencia de problemas de alcoholismo en la fuerza élite, tras el más reciente episodio que involucró a dos agentes ebrios, quienes estrellaron un auto contra una barrera de seguridad el 4 de marzo.Otro incidente ocurrió el 19 de septiembre, cuando el ciudadano Omar González, de 42 años, un excombatiente de la guerra en Iraq con trastornos mentales, irrumpió en la Casa Blanca armado de un cuchillo y pasó inadvertido por varios salones.La ineficiencia no es algo nuevo, porque como hemos mencionado en otra oportunidad, fue denunciada por el funcionario estadounidense Richard Alan Clarke (ese es su nombre completo), a propósito de los incidentes del 2001.Tampoco se necesita ser experto para enterarse de las frecuentes muertes en colegios y sitios públicos, porque los legisladores estadounidenses se han resistido a cambiar leyes que dan a todos el supuesto “derecho” de portar armas de fuego.De manera que en cualquier momento los medios de comunicación informan que una vez más se ha producido una balacera en algún lugar de los Estados Unidos y aunque suelen ser los afroamericanos las víctimas, no son los únicos.Revisando las noticias en forma cuidadosa, encontramos también que los legisladores que cuestionaron esta semana al director del Servicio Secreto, son republicanos, o sea que es posible que no les interese propiamente la seguridad del presidente Barack Obama.Por eso y por la inconmovible solidez de la Asociación Nacional del Rifle, que es la que se empeña en defender el derecho a tener armas de fuego es natural creer que las amenazas contra los Estados Unidos no están en Venezuela ni en Irak, ni otra parte del mundo.Es algo que merece ser analizado por verdaderos expertos, como el científico noruego Johan Galtung, que sigue siendo uno de los que con más autoridad puede opinar sobre la violencia y otras amenazas. Volveremos a leerlo.


