Sobre la Cumbre

en ninguno de los países de nuestra región, qué sucederá con las reuniones que están a cargo de la Organización de Estados Americanos, OEA, que comenzaron en 1994 y que se llaman Cumbre de las Américas.La próxima estaba anunciada para dentro de un mes, el 10 y 11 de abril en Panamá, pero...

en ninguno de los países de nuestra región, qué sucederá con las reuniones que están a cargo de la Organización de Estados Americanos, OEA, que comenzaron en 1994 y que se llaman Cumbre de las Américas.La próxima estaba anunciada para dentro de un mes, el 10 y 11 de abril en Panamá, pero el malestar creado entre los Estados Unidos y varios países sudamericanos, pero varios desatinos estadounidenses, sobre una supuesta “amenaza”, enredaron el asunto.Se creía que los cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas, UNASUR, que se reunieron con urgencia en Quito, resolverían algo sobre la Cumbre de las Américas y se convocaría a una Cumbre de Unasur, pero parece que no lo hicieron.Otra posibilidad es que hayan resuelto manejar el tema con mucha discreción, porque si Finalmente se hace la reunión presidencial en Panamá, lo más probable es que existan en ella más conflictos y disputas que convenios.Porque Panamá fue, precisamente, donde se reunió el año 1826 el Congreso convocado por el libertador Simón Bolívar, que era venezolano y que planteó por primera vez que se unieran las ex colonias liberadas por Simón Bolívar.Las reuniones que organiza la OEA, desde el año 1994, con el nombre de Cumbre de las Américas han tenido una corta pero agria historia, especialmente la cuarta, en Mar del Plata, durante la cual hubo disturbios contra el entonces presidente George W. Bush.Es que se pretendió cambiar la agenda original y dedicar esa reunión cumbre a formar el ALCA, la pretendida alianza americana para el libre comercio, que es un recurso de corte inconfundiblemente neoliberal.Panamá, que cuando el libertador Simón Bolívar organizó el congreso era todavía parte de la Gran Colombia, no merece pasar a la historia como lo que han hecho que ella sea, es decir un elemental paraíso fiscal.Otras Cumbres de las Américas, como la realizada en Cartagena, que terminó con un gran escándalo por prostitución, protagonizado por agentes de la escolta de seguridad del presidente de Estados Unidos, no merecen siquiera ser mencionadas.Ahora que existen y están funcionando organismos como UNASUR, o la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, es tiempo de cambiar también no solo la forma sino el contenido de las reuniones presidenciales que llaman Cumbre.En Bolivia, estamos más pendientes de la elección de alcaldes y gobernadores, que será el último domingo de marzo, pero no debemos descuidar lo que suceda en abril, aunque la Cumbre de las Américas, en Panamá, parezca estar desahuciada.Si finalmente esa reunión se llega a realizar, comenzaremos a creer que desde 1994 nada ha cambiado, aunque cambio sea una de las palabras que más se menciona en política, no solo entre nosotros, sino también en varios otros países.Podemos esperar, porque las dudas se despejarán en menos de un mes, el 10 y el 11 de abril, que es para cuando está anunciada la próxima Cumbre de las Américas, en Panamá.


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