Reflexiones desde el Cursillo : Jesús es tentado
Segunda Parte Sabemos que Jesús fue tentado. La primera tentación fue cuando satanás le dijo a Jesús: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. Jesús le respondió: “Escrito está (Deut. 8,3) no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de...
Segunda Parte
Sabemos que Jesús fue tentado. La primera tentación fue cuando satanás le dijo a Jesús: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. Jesús le respondió: “Escrito está (Deut. 8,3) no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt. 4,3 - 4).Aquí se enfrentan el príncipe de las tinieblas y el príncipe de la luz; se va entablar un duelo a muerte, entre el imperio del mundo y el reino de los cielos.Esta primera tentación es anti mesiánica, pretende que el Mesías, si lo es, porque no lo sabía, emplee sus divinos poderes en procurar bienes materiales y en provecho personal, pretende que la primera actuación del Mesías se rebaje a lo material, con esto el Mesías habría dado en falso su primer paso.La codicia de los bienes terrenos, combinada con el egoísmo, es la primera y más peligrosa tentación con la que satanás encadena a tantos hombres, que por conseguir riquezas cometen tantas injusticias y maldades, esta tentación convertida en ambición ha dado origen a desordenes morales que producen muchas lágrimas.La segunda tentación:Entonces tomándole el diablo, lo llevó a la Santa Ciudad y le puso sobre el alero del templo, le dijo: “Si eres Hijo de Dios, tírate abajo porque la Escritura dice: Dios mandará que sus ángeles te cuiden para que no tropieces con piedra alguna” Díjole Jesús: “También está escrito (Deut. 6,16) no tentarás al Señor tu Dios”.La malicia de esta tentación es el apetito de la gloria mundana, la presunción. Si lograba que Jesús haga lo que le dice, hubiese logrado la desviación del mesianismo.No podemos pretender que Dios obre milagros, para el logro de nuestros vanos deseos, es tentar a Dios, no es lo mismo esperar humildemente un milagro de Dios; a nosotros siempre nos tienta con la vanidad, el orgullo, el aparentar, en sentirnos admirados, Jesús nos deja a través de su vida muchos ejemplos de humildad.La tercera tentación:El diablo le muestra todos los reinos del mundo y la gloria de ellos (Mt. 4,8). Le mostró todos los imperios del mundo con toda su pompa, el mundo con toda su grandeza, le dijo: “Todo esto te daré, si postrándote me adoras”.El tentador afirma que él es el dueño de los imperios mundanos, que tiene poder para darlos a quien le place y que está pronto para dárselos a Jesús. Miente porque ni es señor absoluto del mundo, ni puede hacer más de lo que Dios le permite. Pero un solo pecado mortal no se paga con la posesión del mundo entero. ¡Qué miserable es el que vende su alma por riquezas y poder!, esta es la tentación en la que caemos la mayoría de los hombres.Esta tentación descarada de satanás, es un acceso de furia ante sus asaltos que se estrellaron ante la serenidad de Jesús. ¿Cómo se atrevió a tentar a Jesús y querer convertirlo en un anticristo? Todo es posible dentro de la psicología del ángel de las tinieblas.Jesús se indignó: “Vete de aquí satanás porque escrito está (Deut. 6,13) al Señor Tú Dios adorarás y a él solo servirás”.Retirado satanás llegaron los ángeles y le sirvieron.Con la ayuda de Dios podemos vencer las tentaciones del dinero, del poder y del placer, raíz de todos los males.


