Pobre inteligencia

Se la comenzó a aplicar la palabra inteligencia también a funciones policiales y militares de espionaje, de intrusión y a otras similares, de tal manera que hoy cuando escuchamos que se habla de inteligencia creemos que es de la CIA.Porque esa institución estadounidense, dedicada a...

Se la comenzó a aplicar la palabra inteligencia también a funciones policiales y militares de espionaje, de intrusión y a otras similares, de tal manera que hoy cuando escuchamos que se habla de inteligencia creemos que es de la CIA.Porque esa institución estadounidense, dedicada a actividades que poco tienen que ver con el pensamiento, se llama, precisamente, Agencia Central de Inteligencia y la sigla del su nombre en inglés, CIA,  la volvió tristemente célebre.Pero no vamos a ocuparnos hoy de la CIA ni de sus andanzas, sino de otra entidad que se dedicaba también a investigaciones  principalmente policiales y de espionaje y que ahora está en crisis, la Secretaría de Inteligencia SI, de Argentina.Argentina hará una profunda depuración de espías como parte de una reforma a sus servicios de inteligencia, que quedaron en el ojo de la tormenta con la muerte de un fiscal que denunció a la presidenta Cristina Fernández, dijeron fuentes de ese país.El Gobierno culpó a ex agentes desplazados de la Secretaría de Inteligencia (SI) de haber estado enredados en la impactante -y no esclarecida- muerte del fiscal Alberto Nisman, y creó por ley una nueva agencia que será sometida a mayores controles.La norma, que fue criticada por la oposición al considerar que establece escasos controles sobre los espías, prevé que los agentes de la actual central sean incorporados por la nueva Agencia Federal de Inteligencia (AFI) en un plazo de 90 días.Es que el mentado “caso Nisman”, más que un asunto policial o judicial, se ha convertido en asunto político intensificado por las elecciones que están previstas para dentro de unos cuantos meses, en octubre, parece.Argentina no es el único lugar de nuestra región donde los espías tienen problemas, pues en Colombia fue condenada el viernes a la cárcel (aún no se sabe por cuánto tiempo María del Pilar Hurtado, que dirigió el DAS, entidad supuestamente dedicada a la seguridad.El “caso Hurtado” es también político, porque la señora dirigió el DAS durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, que es actualmente opositor del presidente Juan Manuel Santos, que está enfrascado en lograr la paz con la guerrilla de las FARC.El principal cargo contra la ex directora del DAS es que espiaba a magistrados de la Corte Suprema de su país, supuestamente por orden de Uribe Vélez, quien ha sido también relacionado con actos de ”hackeo” que están asociados a la inteligencia militar.El de Colombia, como el de Argentina, es caso que debe ser resuelto en el respectivo país, pero al hacerlo ojalá dejen de llamar inteligencia, al espionaje, la intrusión y actividades similares, porque ya la están convirtiendo en una mala palabra.Especialmente cuando esas esas actividades de fisgoneo tienen propósitos políticos.


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