Causas y efectos
Esto, que siempre es importante, resulta fundamental cuando de lo que se trata es de juzgar a una persona, y más aún si es en los tribunales, que es donde los juicios son la materia prima cotidiana.Podemos mencionar varios casos célebres que están o estuvieron hace muy poco en los tribunales,...
Esto, que siempre es importante, resulta fundamental cuando de lo que se trata es de juzgar a una persona, y más aún si es en los tribunales, que es donde los juicios son la materia prima cotidiana.Podemos mencionar varios casos célebres que están o estuvieron hace muy poco en los tribunales, pero elegimos solamente dos, porque son muy notorios, uno en la Argentina y otro en nuestro país.Llamaba la atención, en el caso argentino, la virulencia de algunos ataques, que más que con la búsqueda de justicia parecían tener otras motivaciones hasta que caímos en cuenta que en ese país habrá elecciones dentro de unos meses.Una noticia informa que el juez federal Daniel Rafecas desestimó la imputación realizada por el fiscal Gerardo Pollicita contra la presidenta Cristina Fernández, por el supuesto encubrimiento de los acusados de un trágico atentado antisemita en 1994.Argumentando que no había evidencias suficientes como para ordenar una investigación, el magistrado federal Rafecas rechazó la imputación del fallecido fiscal Alberto Nisman, que en enero apareció muerto en su departamento con un tiro en la cabeza.Alberto Nisman investigó durante más de una década el ataque a la mutual judía AMIA en Buenos Aires, que dejó 85 muertos, y creía que el Gobierno buscaba encubrir a los autores a cambio de profundizar las relaciones comerciales con Irán. El Gobierno ha dicho que un ex agente desplazado de los servicios de inteligencia le dio información falsa al fiscal Nisman, para que presentara su denuncia, lo que puso en el foco de atención el oscuro funcionamiento de la agencia de espías.Ese es, de todas maneras, un tema complejo que seguirá siendo investigado, pero es muy probable que vayan apareciendo nuevos elementos de juicio antes de las elecciones de octubre próximo.En nuestro país, un caso de separatismo, que es delito en cualquier lugar del mundo, se procesó aquí con el nombre de Terrorismo y hubo que fraccionarlo luego en Terrorismo I y Terrorismo II.Porque los extranjeros culpables de los actos terroristas, al ser juzgados, dijeron que fueron apoyados y financiados por personajes nacionales, es decir, que la causa para los efectos terroristas, fue el interés separatista.El caso Terrorismo I se investiga desde abril de 2009, después que la Policía desarticuló una célula terrorista en un céntrico hotel de la ciudad de Santa Cruz, que estaba liderada por el boliviano-húngaro Eduardo Rozsa.Sin embargo, el Ministerio Público sigue desde el 21 de julio de 2011 un proceso paralelo, llamado Terrorismo II, para determinar que personas y qué instituciones financiaron la conformación del grupo irregular liderado por Rozsa. Ese es también un caso complejo, más de lo que algunos suponen, porque hay ejemplos como el de Ucrania, donde la guerra es el efecto, que tiene como causa el separatismo.


