Consumir lo nuestro
El perjuicio para la producción nacional afectada por el contrabando de varios productos es algo evidente, pero no es suficiente que para evitarlo se utilice policía, puesto que se debe también crear control social que defienda los productos nacionales.Es decir que todos deben comprender que...
El perjuicio para la producción nacional afectada por el contrabando de varios productos es algo evidente, pero no es suficiente que para evitarlo se utilice policía, puesto que se debe también crear control social que defienda los productos nacionales.Es decir que todos deben comprender que la producción, campesina, está directamente relacionada con todas las actividades económicas que se realizan en la zona y que defenderla es beneficioso para todos los demás sectores.Los casos más notorios de perjuicio causado por el contrabando están en municipios que tienen relación directa, es decir frontera, con la Argentina, o sea en Yacuiba, Bermejo, Yunchará y El Puente.Se ha denunciado que el contrabando de productos argentinos perjudica especialmente a los productores de cebolla, haba, arveja y ajo, que también se producen en nuestro país pero en menor escala que en el país vecino, lo cual afecta los precios.Debemos anotar que En Tarija, solamente 25 funcionarios del Control Operativo Aduanero (COA) deben hacerse cargo de controlar y patrullar los cientos de kilómetros de frontera que tiene Bolivia con Argentina, por donde ingresa el contrabando. El escaso personal motivó a la Aduana Nacional haya pedido el apoyo del Ejército para combatir el comercio ilegal de productos. Consecuentemente, cerca de 30 efectivos, entre soldados e instructores, se sumaron al control. La vigilancia de las fronteras es indispensable, pero ni empleando al doble o al triple de los soldados que están a cargo de esa labor, se podría garantizar que desaparezca el tráfico ilegal, que tiene complicados aspectos no solo económicos, sino también culturales.Se tiene que crear en toda la población conciencia sobre la importancia de la producción nacional y cómo ésta beneficia no solamente a los productores campesinos, sino a toda la comunidad.Porque el contrabando de esos productos agrícolas que ahora está afectando municipios de la frontera, se produce también con productos como la uva, que es la base no solo de la economía tarijeña, sino orgullo nacional.Hace unos días, en un informe de Marisol Coca se mencionaba que el consumo de uva nacional es del 48 por ciento y que miles de cajas de esa fruta provienen de Perú, Chile y Argentina, tanto en forma de comercio legal, como de contrabando.En el caso de la uva se están empleando políticas que estimularán el consumo de la que se produce en el país, donde felizmente el sector vitivinícola está muy bien organizado, pero hace falta que esa preferencia por lo nacional sea para todo lo que produce nuestra tierra.Y como hacíamos notar más arriba, ese no es un asunto sólo de aduaneros ni de policías, sino que es parte de la fundamental conciencia nacional, que debe formarse en la escuela, pero no debilitarse más tarde, porque es un patrimonio de todos los bolivianos.


