Sobre cumbres y foros

es inevitable desconfiar de su veracidad pues los eventos  que hace la Organización de Estados Americanos son cada vez más irregulares.Es que la OEA mostró tradicional dependencia de las políticas estadounidenses porque los Estados Unidos es el miembro más destacado de la organización,...

es inevitable desconfiar de su veracidad pues los eventos  que hace la Organización de Estados Americanos son cada vez más irregulares.Es que la OEA mostró tradicional dependencia de las políticas estadounidenses porque los Estados Unidos es el miembro más destacado de la organización, cuya sede funciona en Washington, aunque esa no es la razón principal para lo que la entidad hace.Los estudiosos del tema suelen decir que en América existen dos ecúmenes, una, al norte, esencialmente anglosajona y otra al sur, hispano-luso latinoamericana y que tratar a todo el conjunto como una sola ecúmene es algo erróneo.Pero no hace falta teoría sociológica (ni ninguna otra teoría) para  comprender que meter en un solo paquete a países como Canadá, Estados Unidos, junto a El Salvador, Uruguay, Paragua y y otras naciones americanas, no es razonable.Por eso es que esa noticia sobre el viaje del presidente Morales a la Cumbre de Panamá en abril despierta escepticismo, porque Bolivia ya tiene compromisos formales cn entidades que integran a países latinoamericanos, como CELAC y Unasur.De las cumbres de las América recordamos, especialmente, la Cuarta, que se reunió en el balneario de Mar del Plata en 2005 y que terminó en una frustración que resultó histórica y memorable. La Cumbre fue ampliamente resistida por distintos actores sociales de la Argentina y de América del Sur, especialmente por la polémica invitación al presidente norteamericano George W. Bush, quien era el principal responsable de las Guerras de Irak y de Afganistán.Otra cumbre reciente, reunida en Cartagena, Colombia, tuvo como hecho destacado las andanzas de los miembros de la guardia del presidente Barack Obama con prostitutas en un escándalo que resultó difícil de disimular.Es también memorable la expulsión de Cuba de la OEA, como parte de las escaramuzas que hicieron parte de la Guerra Fría, entre los Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.Es cierto que esa confrontación entre Washington y Moscú terminó (o al menos parece que terminó), y que Estados Unidos está rehabilitando sus relaciones con Cuba, pero es algo que todavía está en proceso, a cargo del Congreso Estadounidense.Por todo eso es prudente tomar la noticia del viaje de Evo Morales a Panamá con tacto y con precauciones, porque como en la geopolítica también se mueven intereses densos y oscuros, detrás de esa noticia puede haber mucho más que un error de agencia.Esperemos que no, porque la integración de nuestros países es nada menos que convertir en realidad el antiguo anhelo de construir la Patria Grande y eso es algo en lo que no se puede aceptar desatinos ni errores aunque sean de buena fe.


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