Casos juzgados
Son más frecuentes los casos de impunidad y de estos tenemos en nuestra región y en nuestro país, muchos ejemplos, que con solo ser mencionados ocuparían el espacio que está destinado a este comentario.Por eso es que resulta destacable que la Corte Suprema de Justicia de Panamá aprobara,...
Son más frecuentes los casos de impunidad y de estos tenemos en nuestra región y en nuestro país, muchos ejemplos, que con solo ser mencionados ocuparían el espacio que está destinado a este comentario.Por eso es que resulta destacable que la Corte Suprema de Justicia de Panamá aprobara, por unanimidad, abrir un proceso penal al ex presidente Ricardo Martinelli para determinar la posible comisión de delitos.El caso se vuelve especialmente complicado, porque Ricardo Martinelli es miembro del Parlamento Centroamericano (Parlacen) del cual es diputado porque ese es derecho que corresponde a los ex presidentes.En Panamá, mientras tanto, informan agencias de noticias que miembros de la sociedad civil panameña convocaron una Marcha ciudadana por la justicia y la dignidad, contra la impunidad y pedir cárcel para los corruptos.Los constitucionalistas y otros expertos en asuntos jurídicos se ocupan, por su parte, de revisar las normas vigentes y entre ellas la reforma de la Constitución panameña del año 2004, que evita la impunidad de diputados encausados.De todas maneras, ese es un asunto que deberían resolver las autoridades panameñas, por lo menos mientras no exista una Corte de Justicia Regional, que es un tema que se ha propuesto en algunos foros internacionales, como Unasur.Quizás el tema sea también incorporado en los debates de CELAC, pero eso, por ahora es solamente una posibilidad, porque no aparecía en la agenda de esa organización, que está realizando su III reunión Cumbre en Costa Rica.En nuestra región, donde los golpes de Estado y el terrorismo de Estado fueron durante años fenómenos frecuentes, todavía existen casos que se mantienen impunes, aunque los tiempos felizmente han cambiado.Por eso, crear una entidad supranacional que pueda ocuparse de juzgar esos casos, que no deberían por ninguna razón prescribir, es una posibilidad que se debería tener en cuenta, si no es ahora, en algún otro momento.Porque no solamente la siniestra Operación Cóndor tiene todavía casos que aún no han sido juzgados con el rigor que merecen, sino que varios países tenemos también antiguos mandatarios que siguen evadiendo a la justicia, con diversos pretextos.Los casos de Augusto Pinochet (encausado por el juez español Baltazar Garzón), de Videla o de Fujimori son emblemáticos, pero hay otros aún pendientes de juzgar y por eso lo que se resuelva en Panamá con Martinelli puede servir para crear jurisprudencia regional.Varios ex presidentes, ex gobernadores, ex ministros y otros personajes de nuestro país y de los países vecinos, están pendientes de que la justicia se ocupe de ellos, porque si no lo hace, por negligencia o porque fuerzas extrañas interfieren, sería lamentable.Ahora que se habla tanto de la corrupción, es innecesario insistir en que la principal causa para ella es la impunidad, que nunca debería ser permitida ni tolerada.


