El caso Belaunde
que estuvieron más de un mes manejando ese asunto, que era simplemente un asunto judicial, pero se enredó con la solicitud de asilo político, que hizo el personaje, Martín Belaunde Lasso, quien alegó haber sido funcionario en el gobierno peruano. Desde que llegó a Bolivia el 1 de diciembre...
que estuvieron más de un mes manejando ese asunto, que era simplemente un asunto judicial, pero se enredó con la solicitud de asilo político, que hizo el personaje, Martín Belaunde Lasso, quien alegó haber sido funcionario en el gobierno peruano. Desde que llegó a Bolivia el 1 de diciembre de 2014, Belaúnde residía en el domicilio del astrólogo “Curaca Blanco”, en un suburbio de la ciudad de La Paz y había logrado crear una historia macondiana sobre la supuesta persecución política que sufría, cuando en realidad, era un fujitivo buscado por la justicia peruana. Ese no es el único caso de supuesta “persecución política” y en Bolivia tenemos varios ejemplos dignos de ser analizados a fondo, para que en los sistemas de integración que se están construyendo en la región (Unasur y Celac, principalmente) se actualicen las normas que regulan el asilo político, que ahora felizmente ya no es tan frecuente como hace unas décadas, cuando se le aplicó a nuestros países la tenebrosa Operación Cóndor. Como no hay mal que por bien no venga, el truculento “caso Belaunde” sirva para que el refugio político deje de ser un pretexto o un fraude para evadir a la justicia, como está sucediendo. Los ejemplos sobran.


