Ataque fundamentalista
El acontecimiento ha puesto nuevamente en el escenario noticioso el fundamentalismo religioso islámico, con una intensidad similar a la que se produjo cuando hace unos años Osama Bin Laden y el grupo fundamentalista Al Qaeda atacaron en Estados Unidos.El fundamentalismo, cuando se habla de...
El acontecimiento ha puesto nuevamente en el escenario noticioso el fundamentalismo religioso islámico, con una intensidad similar a la que se produjo cuando hace unos años Osama Bin Laden y el grupo fundamentalista Al Qaeda atacaron en Estados Unidos.El fundamentalismo, cuando se habla de religión, se trata de movimientos intensamente antimodernista, que se manifiestan en todas las religiones, especialmente en las llamadas religiones del libro, o sea cristianismo, islamismo y judaísmo.Se dice que el fundamentalismo hace alusión a la reacción de las religiones frente a los procesos de modernización, reacción provocada por el miedo que producen los cambios culturales y sociales y la pérdida de referentes simbólicos y míticos del sistema de valores. De todas maneras, el fundamentalismo, tanto referido a cuestiones religiosas como a las que no lo son, propicia ideologías de intolerancia y de fanatismo que derivan en acciones como las que ahora enlutan a Francia.Mientras se sigue investigando detalles del atentado a Charlie Hebdo, algunos parisinos han expresado sus temores sobre el efecto del ataque en las relaciones comunitarias en Francia, que tiene la mayor población musulmana de Europa.Es pertinente recordar que los ataques fundamentalistas de Al Quaeda a Nueva York y a Washington, en septiembre del año 2001, fueron la causa para la posterior invasión estadounidense a Irak, creando una situación conflictiva que aún no se ha solucionado.Precisamente en esa región opera el que se suele identificar como Estado Islámico, que es en este momento otro de los protagonistas de la violencia que afecta no solo apaíses del Medio Oriente, sino literalmente a todo el mundo.Además de las cuestiones religiosas, la intolerancia y el fanatismo están trasminando hoy a muchos otros ámbitos y por eso alguna vez se ha mencionado la existencia, por ejemplo de un fundamentalismo ecologista.De todas maneras, confirmando los temores que ya algunas personas han expresado, lo que sucedió en Paría no beneficiará, sino que perjudicará a los creyentes del Islam que no son fundamentalistas y que es probable que sufran los efectos del atentado a la revista. El ataque a la publicación francesa resulta ser el acontecimiento más notable en lo que ya transcurrido de este año, y sus derivaciones en la siempre frágil geopolítica son por supuesto impredecibles.Si consideramos que, además, muchas de las mayores reservas de petróleo en el planeta están actualmente en países donde el Islam es la religión más importante, y en algunos casos la única, tendremos motivos adicionales para preocuparnos todos.Es sinceramente lamentable que por situaciones como esta tengamos que pensar, como seguramente lo hizo el premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz, en “El malestar de la globalización”.Porque todo está, inexorablemente, globalizado y el aleteo de una mariposa puede hacer que se forme un huracán en otro hemisferio.


