Fulgor académico de tres almas bolivianas
Hace diez años, un joven llamado Rubén Andrés Terrazas Prado y sus padres, entraron a mi oficina en Penn State, una de las universidades más prestigiosas de los EEUU. Me emocionó mucho saber que eran de Bolivia y que Rubén deseaba hacer una maestría en Ingeniería de Minas. Nunca me...
Hace diez años, un joven llamado Rubén Andrés Terrazas Prado y sus padres, entraron a mi oficina en Penn State, una de las universidades más prestigiosas de los EEUU. Me emocionó mucho saber que eran de Bolivia y que Rubén deseaba hacer una maestría en Ingeniería de Minas. Nunca me hubiera imaginado que el evento de aquel día se convertiría en un regalo de Dios con un impacto tan positivo para mi carrera y, más aún, que haría de mí una mejor persona. Como mentor y tutor de Rubén, he sido testigo de su extraordinario desempeño académico. Dicho joven boliviano no solo se graduó como uno de los mejores estudiantes de su clase, sino que sus logros en investigación fueron inigualados.Después de pasar un verano recolectando datos para una de las empresas productoras de cobre más grande de los EEUU, Rubén trabajó duramente en desarrollar una metodología novedosa para seleccionar excavadoras mineras más productivas y eficientes para incrementar la producción y bajar los costos de operación. Logró defender su tesis con éxito, recibió su título de maestría y publicó su trabajo de investigación académica en una excelente revista profesional del medio.Como testimonio de su brillante esfuerzo, metodología única y beneficios para la industria minera, Rubén fue seleccionado como ganador del Premio “Robert Peele Memorial”. Este premio fue establecido en 1953, financiado por el Instituto Americano de Ingenieros de Minas y otorgado al trabajo más sobresaliente publicado a nombre de la División de Minería y Exploración por un miembro de la Sociedad de Minería, Metalurgia y Exploración (SME). Ser reconocido por la sociedad profesional del SME, que tiene más de 15,000 miembros activos, fue un tremendo logro para la investigación de Rubén. El verlo recibir este premio en la ceremonia de premiación de la Conferencia Anual del SME en Denver - Colorado el 2011, me hizo sentir muy orgulloso, como su mentor, tutor y amigo. A pesar de que me sentí muy vacío cuando Rubén dejó la universidad después de su graduación, me siento encantado de ver su crecimiento profesional. Él continúa progresando exitosamente en “Titan America”, una de las empresas mineras de calizas más grande del mundo.Poco después de que Rubén dejó la universidad, tuve la gran fortuna de conocer a Patricio Gabriel Terrazas Prado, un estudiante de licenciatura en Ingeniería de Minas en Penn State. Patricio también venía de Bolivia.Patricio fue mi alumno en dos materias de minería a cielo abierto, que en ese entonces impartía en cursos de licenciatura. Inmediatamente, noté su extraordinaria habilidad intelectual para resolver problemas de ingeniería muy complejos con gran facilidad. En verdad, no me sorprendió ver a otro estudiante boliviano graduarse entre los mejores de su clase.A principios del 2010, transferí mi cátedra universitaria a la Universidad de West Virginia, que se encuentra en el corazón del distrito productor de carbón mineral de los EEUU. Ciertamente, no me olvidé de quien fue mi mejor estudiante universitario en Penn State, y utilicé todas mis habilidades para convencer a Patricio para que siguiera su carrera con una maestría en Ingeniería de Minas en West Virginia, mi nueva universidad. Me sentí complacido al escuchar su aceptación y muy emocionado por la posibilidad de desarrollar trabajos innovadores de investigación con Patricio. Patricio fue un extraordinario estudiante universitario y un gran investigador. Igualmente, se graduó entre los mejores de su clase con notas altísimas. Pasó un verano trabajando en minas de carbón lignifico al sureste de los EEUU. Durante su maestría y su trabajo en la mina, Patricio aprovechó su genuino interés en sistemas informáticos y tecnologías de la información, y en cómo estas novedosas tecnologías pueden ser aplicadas para el monitoreo de producción, análisis de personal y rendimiento de maquinaria en la minería a cielo abierto. Patricio desarrolló un software hecho a medida, utilizando computadoras touch-screen montadas dentro de la maquinaria minera. El sistema desarrollado por Patricio, ha sido implementado y utilizado en las minas de carbón lignítico más grandes del país.Como testimonio de su extraordinario desempeño universitario y trabajo de investigación, Patricio fue reconocido con un Premio a la Excelencia de Educación de Postgrado de la Universidad de West Virginia. Su trabajo de investigación fue publicado en una excelente revista profesional del medio, donde solo los mejores trabajos de investigación son publicados.Al igual que con Rubén, me sentí vacío cuando Patricio dejó la Universidad después de su graduación. Sin embargo, me siento muy orgulloso de ver el éxito profesional que tiene junto a la empresa en la que él trabaja, la Corporación “North American Coal”.Con nuevas oportunidades y proyectos apoyados por la industria minera, busqué más estudiantes para que trabajen conmigo en proyectos de investigación innovadores. Entre docenas de aplicaciones a finales del 2012, encontré una de la Universidad de Sevilla – España, que captó poderosamente mi atención, proveniente de un joven estudiante con una excelente carrera universitaria en Ingeniería Industrial, con especialización en Automatización Industrial y Robótica. Resulta que, dicho individuo llamado Manuel Alejandro Badani Prado, nació y creció en La Paz, Bolivia.Basado en mi experiencia con Rubén y Patricio, no tuve duda alguna de que Manuel también mantendría la misma excelencia académica y de investigación. Su expediente actual, muestra que está en camino de graduarse como uno de los mejores de su clase a principios del 2015. Pasó dos veranos trabajando para la mina de carbón lignítico “Liberty Fuels”, al sur de los EEUU, con un tema de investigación totalmente novedoso, relacionado al desarrollo de un Sistema de Gestión de Calidad del Carbón. Manuel supo fusionar exitosamente la automatización con las tecnologías de la información, modelos matemáticos y distintos lenguajes de programación, desarrollando un producto utilizado por Liberty Fuels. Este sistema fue alabado por la gerencia de la mina, y me sentí muy feliz de saber que Manuel recibió una oferta de trabajo en dicha mina, aún seis meses antes de graduarse. Tengo la certeza de que Manuel, después de su graduación, publicará su trabajo de investigación en una revista profesional del medio y recibirá los elogios académicos correspondientes por sus logros como estudiante de maestría de la Universidad de West Virginia.Como apunte personal, durante los últimos diez años, he disfrutado mucho el aprender sobre la cultura boliviana, y de tratar de entender que hace que estos jóvenes sean tan brillantes académicamente. No sé si será el hecho de crecer en el corazón de los Andes Bolivianos o tener el privilegio de respirar ese aire puro que los hace tan especiales. Ciertamente, me encantaría seguir trabajando con más estudiantes bolivianos en el futuro.Me siento privilegiado y honrado de haberme rodeado de estas excepcionales almas bolivianas, además de guiarlos, animarlos e intentar elogiarlos. A veces era difícil elogiarlos lo suficiente, pero sé que ellos nunca dejarán de reconocer el apoyo que recibieron de su mentor, tutor y amigo. Sé que su legado de excelencia quedará marcado en mi trabajo de ahora en adelante.* Catedrático de Ingeniería de Minas, Universidad de West Virginia, EEUU


