Los mejores deseos
Eso es lo que con seguridad muchos desean y que en estos días todos repetimos, siempre deseando que esa felicidad deje de ser una frase y que se convierta en realidad para los demás y para nosotros mismos, como debe ser.Comencemos entonces con los buenos deseos navideños y hagámoslo primero...
Eso es lo que con seguridad muchos desean y que en estos días todos repetimos, siempre deseando que esa felicidad deje de ser una frase y que se convierta en realidad para los demás y para nosotros mismos, como debe ser.Comencemos entonces con los buenos deseos navideños y hagámoslo primero con lo que corresponde a lugares lejanos, para dedicarnos luego a lo más próximo, es decir lo que tiene que ver con nosotros mismos, con nuestro vecinadario y con nuestra casa.Este año que está a punto de terminar estuvo (y está todavía) abrumado por los conflictos armados, que desangran a Ucrania, a Siria, a Palestina, a Irak y a otros lugares, entre ellos a nuestro país hermano Colombia nuestro primer deseo es que esos conflictos concluyan.Pero no son solo conflictos armados los que entristecieron este año, en África una peste, la Fiebre Hemorrágica del Ebola casó muchas lamentables víctimas, segó miles de vidas que se perdieron por falta de una vacuna, que ojalá la inventaran pronto.Tenemos que lamentar también, los acontecimientos en México, donde desaparecieron 43 jóvenes, (probablemente asesinados), en el Estado de Guerrero,, sin que hasta la fecha existan pruebas sobre cómo sucedió eso, que en algún momento se tendrá que destapar. Hubo también acontecimientos buenos, como la reanudación de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos y Cuba, algo que debe consolidarse pronto, si es que en el Congreso estadounidense no se oponen los Republicanos. Ojalá que no lo hagan.Antes de que se agote este espacio, digamos algo sobre nuestro país, donde tuvimos un año algo agitado por las elecciones, pero felizmente sin mayores sobresaltos, excepto la inevitable “guerra sucia” de chismes y rumores, que no pasaron a mayores.La cuestión política continuará el próximo año, porque falta elegir gobernadores y otros mandatarios subnacionales, nuestro mayor deseo es que todo eso se cumpla en la mejor forma posible y, por supuesto, sin nada que luego tengamos que lamentar.Tenemos, por último un caso judicial que involucra otra vez a la empresa petrolera estatal (YPFB) o más bien a algunos de sus funcionarios y sobre eso es nuestro mejor deseo que los jueces actúen pronto y con tino, porque YPFB es un querido patrimonio nacional.Terminemos con ese antiguo y muy conocido refrán que dice que “obras son amores y no buenos deseos”, para recomendar que pasadas las fiestas aportemos todos y cada uno lo más que podamos, para que nuestros deseos no se queden solamente en eso.Y por supuesto, que todas las familias en el mundo, especialmente las bolivianas, pasen y festejen ésta temporada en completa armonía y paz. Ese es nuestro principal y sincero deseo, en este año que se despide. ¡Felices fiestas!


