No le tienen paciencia
Continuando con el juego de palabras, en la jerga militar (no la llamamos “castrense” para que no crean que hablamos de Fidel), se llama labores de inteligencia a las de espionaje, o intrusión, para utilizar otra palabra pintoresca.Pero parece que para espiar lo que menos se necesita es ser...
Continuando con el juego de palabras, en la jerga militar (no la llamamos “castrense” para que no crean que hablamos de Fidel), se llama labores de inteligencia a las de espionaje, o intrusión, para utilizar otra palabra pintoresca.Pero parece que para espiar lo que menos se necesita es ser inteligente, porque la CIA, el FBI, la NSA y otras oficinas estadounidenses dedicadas al espionaje, lo que han tenido este año han sido complicaciones de toda clase.Lo de la CIA tiene que ver con un informe sobre torturas que no debía publicarse y que al hacerlo provocaba nuevos conflictos en el gobierno estadounidense, que tiene muchos problemas internos, los externos son más, pero no nos ocupamos ahora de esos.Dice la prensa que el presidente Barack Obama sostuvo que el informe revelado por el Senado sobre los interrogatorios de la CIA en países de ultramar demostró que él tenía la razón cuando cerró formalmente ese programa.En sus declaraciones, Obama reconoció que las torturas no ayudan en la lucha contra el terrorismo y que el maltrato a detenidos genera “un daño significativo a la posición de Estados Unidos en el mundo”.Sin embargo, la legisladora demócrata estadounidense Dianne Feinstein presentó ayer el informe sobre el programa de torturas que usó la CIA en ultramar contra sospechosos de terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.Revisando archivos encontramos algunos datos sobre el espionaje, la inteligencia y otros asuntos similares, que no tienen propiamente que ver con eficiencia ni con destreza para las investigaciones.Seguramente recuerdan que la NSA (Agencia Nacional de Seguridad, por su nombre en inglés) hizo el oso hace unos meses deteniendo en Europa el avión en el que viajaba Evo Morales, porque tuvo “sospechas” de que ahí estaba Edward Snowden.Mucho más destacado es lo que Richard Clarke denunció sobre destinos de la CIA y del FBI cuando investigaban sobre Osama Bin Laden y posibles atentados en los Estados Unidos, que efectivamente se cumplieron en septiembre del año 2001.Richard Clarke no era un burócrata cualquiera, sino el jefe de Seguridad de la Casa Blanca y sus revelaciones están en su libro “Contra todos los enemigos”, que recomendamos leer porque se refiere a George G. Busch, Dick Cheney y otros personajes aún vigentes.Como conclusión, todo lo que tenga que ver con la CIA y organismos similares debería siempre ser revisado con escepticismo, porque suele existir escondido mucho más que lo que se está mostrando o denunciando.Este año estuvo marcado por el espionaje de los Estados Unidos, no solo a sus supuestos rivales, sino inclusive a sus amigos, y es probable que el tema continúe siendo agitado por los medios, pero estamos prevenidos y habrá que tenerle paciencia.


