Sobre el civismo

Por supuesto que no se debe generalizar, pero ese “reposicionamiento” de lo cívico se ha vuelto una característica que afecta a casi todos los comités cívicos en Bolivia y el caso más destacado fue el de uno de esos comités que estuvo comprometido con actuaciones separatistas.El civismo...

Por supuesto que no se debe generalizar, pero ese “reposicionamiento” de lo cívico se ha vuelto una característica que afecta a casi todos los comités cívicos en Bolivia y el caso más destacado fue el de uno de esos comités que estuvo comprometido con actuaciones separatistas.El civismo se puede entender como la capacidad de saber vivir en sociedad respetando y teniendo consideración al resto de individuos que componen la misma, siguiendo unas normas de conducta y de educación, que varían según la cultura del colectivo en cuestión.Convertido en un operador político, cualquier grupo aunque lleve el apelativo de cívico dejará de actuar en beneficio de la sociedad que lo cobija para hacerlo según los intereses particulares de su nueva agrupación.Por eso, sería muy conveniente reglamentar con más rigor el uso de la palabra cívico, con el fin de evitar tergiversaciones que le hagan perder su sentido original, algo que también suele producirse, por ejemplo al utilizar el nombre de Cooperativa para algunos emprendimientos comerciales.En este momento el tema del civismo está siendo debatido en Tarija, a propósito, precisamente del Comité Cívico, que es una organización que hace mucho tiempo actúa en el departamento y en la ciudad, pero ha tenido muchos cuestionamientos.Dicen noticias recientes sobre este tema, que el secretario ejecutivo de la Gobernación de Tarija Roberto Ruiz, que los últimos presidentes del Comité Cívico” han convertido a la institución en un “apéndice del partido Camino Al Cambio”.El funcionario dijo luego que “cuando estaba Mario Cossío al frente del departamento,  algunos miembros del Comité Cívico recibían sueldo de la Gobernación, como el propio Felipe Moza”, eso ya constituye un delito y se debe juzgar como tal. De esa manera, pasamos del ámbito de las críticas por un un mal comportamiento poco cívico a la acusación de delitos específicos contra el Estado, porque eso de pagar y recibir sueldos sin ser un funcionario legalmente nombrado, constituye peculado.La situación no puede quedar así y tendría que ser judicialmente investigada, no solamente para sancionar a los responsables, si hubo efectivamente peculado, sino para evitar que una situación  semejante pueda repetirse.Como ya estamos en plena temporada preelectoral, para las elecciones del próximo año, este caso de malos manejos de recursos fiscales para financiar a algunos supuestos líderes cívicos, puede ser material para  mucho más que simples acusaciones en los medios de comunicación.Es algo posible, pero no muy probable, si consideramos que en los juzgados existen procesos que ya tienen años de antigüedad, precisamente referidos al mal uso de recursos públicos y si nos ponemos a describirlos haríamos este comentario algo interminable.Pero habría que actuar, porque definitivamente la impunidad le hace a cualquier sociedad mucho más daño que  la eventual politización del civismo.


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