Conocer a Dios

Si Dios es algo tan lejano a nuestra experiencia, no lo podemos ver ni tocar, ni se parece en nada a las cosas de este mundo ¿cómo podemos conocerlo? Podemos conocerlo por aproximación, es decir echando mano a nuestras experiencias. Dios es padre, pero no exactamente como los padres de este...

Si Dios es algo tan lejano a nuestra experiencia, no lo podemos ver ni tocar, ni se parece en nada a las cosas de este mundo ¿cómo podemos conocerlo? Podemos conocerlo por aproximación, es decir echando mano a nuestras experiencias. Dios es padre, pero no exactamente como los padres de este mundo, es justo, pero no exactamente como los justos de este mundo.El hombre desde que comenzó a tener conciencia de sí mismo y a pensar, debió hacerse preguntas; querría saber que hay detrás del rayo, del terremoto, de la enfermedad, de la muerte, así comenzaría a surgir la idea de Dios.Para el hombre primitivo fue el Dios poder. Partiendo de que no todos mandamos igual, unos tienen más poder que otros, tenemos que obedecer al que manda, así comenzaría a surgir la idea de Dios como Señor y dueño absoluto.El hombre es capaz de conocer a través de ideas y conceptos, y es esto que lo hace grande, nuestra mente es un computador impresionante dónde almacenamos y relacionamos nuestras ideas. El hombre con esta capacidad tuvo otros conocimientos de Dios más perfectos que del hombre primitivo, llegó a descubrir que Dios es creador, que no tiene principio ni fin, que es Espíritu, que no puede sufrir que es un ser perfecto.Hubo un pueblo extraordinario en la tierra, que descubrió una idea nueva de Dios, un Dios personal, único enamorado de su pueblo, que tiene un proyecto concreto para su pueblo. Este es el Dios de Israel. Un Dios persona (nosotros desde la fe decimos que Dios mismo se lo reveló).El Dios definitivo nos lo resume San Juan en su primera carta (4,8) “Dios es Amor”. Para llegar a esta idea el hombre a echado mano a su experiencia más hermosa y más misteriosa, el amor. Es el Dios de Jesús, para Jesús Dios no es el Dios poder, ni Dios creador, ni Dios persona, sino Dios amor.Para que hagamos conciencia de lo que significa amor, leamos la carta de Pablo (Corintios 13-1,13). “El amor disculpa todo, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta”.Ahora miremos a Dios como Abba como Padre.La palabra Abba los primeros Cristianos quisieron conservarla tal cual en arameo, como la usaba Jesús. Es una forma familiar para dirigirse al padre, en Palestina. Esta palabra nunca se había aplicado a Dios antes de Jesús.Israel había legado a descubrir que Dios era Padre pero nunca se había dirigido a Él con esta expresión que habría resultado irreverente.Desde esta experiencia de Dios como Abba, entendemos todo el evangelio de Jesús Porque: Dios es Abba podemos aspirar a ser herederos del Reino; porque es Abba “Ya no hay templo” “Adorarán al Padre en Espíritu y en verdad” (Juan 4,24).Y porque Dios es Abba, nos pide ser como El y vivir en una actitud de servicio a todos y en especial a los marginados.  


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