Los motivos del lobo

Esa admiración por el poeta está reflejada en una de las obras del también grande hombre de las letras latinoamericanas, Gabriel García Márquez, quien la articula con su magia literaria en uno de sus personajes más célebres, el Patriarca, en su “Otoño”.Pero no son los cortejos...

Esa admiración por el poeta está reflejada en una de las obras del también grande hombre de las letras latinoamericanas, Gabriel García Márquez, quien la articula con su magia literaria en uno de sus personajes más célebres, el Patriarca, en su “Otoño”.Pero no son los cortejos triunfales descritos por Darío los que más nos admiran, sino otra de sus poesías, dedicada a alguien cuyo nombre fue escogido por el actual pontífice de la Iglesia Católica, es decir, dedicada a Francisco de Asís y se llama Los Motivos del Lobo.Relata el poeta guatemalteco, con genialidad, el encuentro del santo con un feroz animal, el Lobo de Gubia, cómo Francisco logra convencer al animal de que se vuelva mando  y se vaya a vivir en el convento.Y dice la poesía: Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo en el santo asilo. Sus bastas orejas los salmos oían y los claros ojos se le humedecían. Aprendió mil gracias y hacía mil juegos cuando a la cocina iba con los legos. Y cuando Francisco su oración hacía, el lobo las pobres sandalias lamía.La poesía completa es hermosa, por supuesto, y deberíamos conocerla para comprender por qué ese lobo, convertido en mando animal, volvió a la montaña “y recomenzaron su aullido y su saña”.Hay que conocer y entender los Motivos del Lobo. ¡Búsquenlos!


Más del autor