Lo de mañana
El 11 de septiembre es especial no solamente por lo que sucedió hace 13 años en Nueva York y en Washington, sino también por lo que pasó mucho antes, hace 41 años, en Chile, y que también merece no ser olvidado nunca, especialmente por nosotros, los latinoamericanos.Del ataque a las torres...
El 11 de septiembre es especial no solamente por lo que sucedió hace 13 años en Nueva York y en Washington, sino también por lo que pasó mucho antes, hace 41 años, en Chile, y que también merece no ser olvidado nunca, especialmente por nosotros, los latinoamericanos.Del ataque a las torres del World Center, en Nueva York es de lo que más se muestran imágenes cada año, sin falta, en todos los medios de comunicación, hasta convertir ese hecho casi en un símbolo del terrorismo.Pero los entretelones del atentado, que se atribuyó a Osama Bin Laden y su grupo extremista son aún desconocidos, aunque existen investigaciones serias y confiables, que aseguran que varios funcionarios del gobierno estadounidense de entonces sabían con anticipación detalles del hechoEsa revelación es la parte esencial del libro de Richard A. Clarke, quien era nada menos que jefe del gabinete de crisis de la Casa Blanca cuando el atentado se produjo y es autor del libro “Contra todos los enemigos”, donde se relatan detalles que la mayoría de la gente aún desconoce.Leyendo a Clarke se descubre que a George W. Bush y a su equipo de gobierno, sólo les interesaba Irak, y que defendían desacreditadas teorías de conspiración relacionadas con la implicación de Saddam Husein el gobernante de Irak a quien finalmente derrocaron para invadir ese país.Si de derrocamientos de gobiernos extranjeros hablamos, aparece nuevamente Washington en el escenario, porque no es ningún secreto que allí se planificó también (cuando Richard M. Nixon) el Golpe de Estado que protagonizó en 1973 Augusto Pinochet en Chile, contra Salvador Allende.En el caso de Irak probablemente la motivación fue el petróleo, pero en el de Chile era eliminar un gobierno marxista, que estaba ocupando un país del “patio trasero” que no era la estigmatizada Cuba, recordemos que Washington estaba en plena “Guerra Fría” con Moscú.La prensa cuesta que la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, les pidió a los tribunales de justicia más celeridad al investigar las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la larga dictadura militar de Augusto Pinochet.Dijo la mandataria que, según cifras oficiales, unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado durante la dictadura (1973-1990), de las que 1.192 figuran hasta hoy como detenidos desaparecidos y sus familias siguen buscando respuesta sobre su paradero.“No es posible construir una democracia sobre el olvido, la injusticia, las verdades a medias o las mentiras”, sostuvo la presidenta Michelle Bachelet, y sus palabras no solamente se aplican a los acontecimientos en Chile, sino a todos, en todo el mundo.Hay agitación en Chile, y se debería también investigar lo que realmente sucedió durante ambos once de septiembre, en Washington


