Hablando de fondos

Aunque resulta muy injusto llamar a los inversionistas especuladores con el nombre de esa ave inocente, cuya característica es alimentarse de carroña (injusto con las aves, por supuesto) esa denominación se ha popularizado.Pero no vamos a ocuparnos aquí de los ahora popularizados fondos...

Aunque resulta muy injusto llamar a los inversionistas especuladores con el nombre de esa ave inocente, cuya característica es alimentarse de carroña (injusto con las aves, por supuesto) esa denominación se ha popularizado.Pero no vamos a ocuparnos aquí de los ahora popularizados fondos buitre, sino de otro fondo, mucho menos popular pero sumamente conocido, el Fondo Monetario Internacional, FMI, que está nuevamente en las noticias y no por buenos motivos, precisamente.En Francia abrieron cargos a la directora del FMI, Christine Lagarde. La acusación tiene que ver con una supuesta negligencia en el arbitraje entre el empresario Bernard Tapie y el banco Credit Lyonnais, cuando era ministra de finanzas del presidente Nicolás Sarkozy.Hace apenas tres años que Lagardé asumió la dirección del FMI (el 5 de julio del 2011) luego de los escándalos protagonizados por su antecesor, Dominique Strauss-Kahn, quien estuvo enredado en trajines poco santos con una camarera en Nueva York.El Fondo Monetario Internacional es una institución  que fue creada en 1945 y en su origen debía garantizar la estabilidad del sistema monetario internacional después de la crisis financiera o quiebra de 1929 que afectó virtualmente a todo el mundo.Mucho tiempo después, el año 2002, el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, en su obra “El malestar en la Globalización” escribía a propósito de la crisis del sudeste asiático que sacudió esa región del Asia en 1997 con repercusiones en Rusia y hasta en América Latina.Escribía Stiglitz: “Como el FMI fue fundado precisamente para prevenir y manejar crisis de ese tipo, el hecho de que fallara desde tantos puntos de vista llevó a un profundo replanteamiento de su papel” pero parece que ese replanteamiento no se hizo ni hay probabilidades de que se haga.Queda, sin embargo, la esperanza de que los planteamientos del grupo BRICS sobre la creación de un nuevo sistema financiero global (sin el FMI ni el Banco Mundial) se concreten o, mejor aún, se logre finalmente crear y poner a funcionar el Banco del Sur, que sería Nuestro Banco.Es evidente que nos está haciendo falta un Nuevo Orden Internacional, no solamente encargado de asuntos financieros, sino de muchos otros, que actualmente mantienen a muchos países sin una orientación real para asuntos relacionados con la geopolítica.Porque es incuestionable que las relaciones internacionales tienen ahora componentes que nadie ni siquiera imaginaba cuando se crearon el FMI y el Banco Mundial, en Breton Woods, que es el nombre de un suburbio de la ciudad de Washington, en los Estados Unidos.Antes de terminar debemos aclarar que “Bajo Fondo Tango Club” es un lugar decente, para oír conciertos de música popular, en Buenos Aires y que nada tiene que ver con buitres ni con otros fondos desagradables, relacionados con las finanzas, incluidos los buitres y el FMI.


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