El túnel transandino
Ya existe alguna información sobre ese túnel transandino, pero por ahora restringida a ciertos niveles empresariales, porque es obvio que se trata de una obra de gran envergadura y alguna especulación financiera o geopolítica no sería descartable.Pero el proyecto existe, tiene inclusive un...
Ya existe alguna información sobre ese túnel transandino, pero por ahora restringida a ciertos niveles empresariales, porque es obvio que se trata de una obra de gran envergadura y alguna especulación financiera o geopolítica no sería descartable.Pero el proyecto existe, tiene inclusive un presupuesto y conocemos algunos datos que se han “filtrado” y que ameritan ser analizados con responsabilidad, porque, como dijimos, el tema se presta a especulaciones, y esas son siempre indeseables.Por ahora se sabe, de buena fuente, que el túnel vial trasandino tendría casi 14 kilómetros de largo y que comunicará la provincia argentina de San Juan con la chilena Región de Coquimbo y que los ministros de Obras Públicas de ambos países firmaron un acuerdo sobre el proyecto.Se sabe, también, que cada país proporcionaría el financiamiento para su parte del túnel lo que eliminaría el obstáculo crucial de convocar una licitación. Se ha mencionado, por supuesto, un presupuesto millonario, que rebasa los 1.300 millones de devaluados dólares americanos.Los demás detalles son materia para especialistas en ingeniería o en finanzas y tendrán que ser ellos quienes los investiguen, porque a nosotros lo que nos interesa el aspecto geopolítico de la obra que sería importantísima para la integración regional.Como todo lo que se plantea para integrar a nuestros países, multiplicando su potencial, este proyecto del túnel seguro que tendrá poderosos contradictores y por eso es razonable que sea manejado con la mayor discreción.Si pensamos que el túnel que atraviesa el Canal de la Mancha tiene más de 50 kilómetros de extensión y que en los Alp0es, entre Suiza e Italia, existe un túnel de casi 20 kilómetros de largo, veremos que las dificultades técnicas para hacer el túnel transandino son manejables.Pero las dificultades políticas no son descartables sino, al contrario, crecerán en forma acelerada antes de que comience la obra propiamente dicha, y para pensar en eso tenemos, por ejemplo, lo que hace cien años agitaba el hemisferio a propósito de lo que sería el Canal de Panamá.Los tiempos han cambiado algo, por supuesto, pero no tanto como para descuidar un proyecto de tanta trascendencia como este túnel transandino, que debería resultar exitoso, aunque algunos temas locales (como el parque industrial La Yesera), tengan proporcionalmente el mismo interés.De ese parque industrial tendremos que ocuparnos también todos pronto, especialmente quienes en Tarija insistimos en la importancia de la industrialización. Somos muchos pero aun carecemos de la suficiente fortaleza como para imponernos a quienes son políticos “profesionales”.Suponemos que para el parque industrial las dificultades ya se vencieron, pero finalicemos este comentario recomendando que no hay que descuidarse. Son laureles sobre los cuales todavía no se podrá, por algún tiempo, “echarse a dormir”. Son solamente dos de los muchos temas pendientes.


