Si la tierra tiembla

Además de películas que contribuyeron a que el miedo por los terremotos rebasara la dimensión científica y estimulara creencias como la del “Big One” Los sismos de los últimos días, en California (donde se sintió con mayor intensidad) y también en el sur del hemisferio reactivaron esa...

Además de películas que contribuyeron a que el miedo por los terremotos rebasara la dimensión científica y estimulara creencias como la del “Big One” Los sismos de los últimos días, en California (donde se sintió con mayor intensidad) y también en el sur del hemisferio reactivaron esa creencia. El Big One, también llamado “El Grande” es un supuesto terremoto que se espera que tenga una energía superior a los 8 grados Richter.No hay fundamento científico para ese fenómeno, que estaría más próximo a algunos conceptos como el Apocalipsis, el Armagedón o sus equivalentes de la mitología maya, que se mencionaron con mucha intensidad hace unos dos años.De cualquier manera, el hecho es que muchos de los fenómenos que hace  apenas un siglo eran considerados completamente naturales, están ahora influidos por la acción humana, que hace cien años no había provocado aún siniestros como Hiroshima, Nagasaki, Chernóbil y Fukushima.Hace poco tiempo, los temblores de tierra y fenómenos similares, han sido asociados a las técnicas para extracción de hidrocarburos que impregnan capas geológicas subterráneas y se conocen con los  nombres genéricos de “fracking” para obtener “shale gas” o “shale oíl”.Quizás los sustos de los últimos días, especialmente en California, pero también en el Perú hagan reflexionar un poco más en el asunto, porque aunque no se informó de víctimas humanas, si hubo pérdidas millonarias.Dice la prensa que, por ejemplo, uno de los renglones económicos más afectados por la sacudida fue la industria vinícola, que en California se encontraba esos días en plena etapa de cosecha de las uvas.Los vinos californianos, según esa misma noticia, están entre los más importantes del mundo, ya que representan cerca del 90 por ciento de las exportaciones estadounidenses de ese rubro, y con ingresos superiores a los mil 550 millones de dólares anuales, según cifras oficiales.Son muy lamentables las pérdidas de los colegas viticultores californianos, pero se debe considerar que no solo el “fracking” sino muchas otras actividades, especialmente las que están relacionadas con la economía extractífera, están poniendo en serio riesgo este frágil planeta. En Bolivia, donde la minería es intensa, debemos tener precauciones adicionales y parte de lo que estamos estudiando tiene que ver con una corporación extranjera, que vino a explotar hierro, pero terminó interesada en el gas y de remate demandó a nuestro país.Pero ese es un tema que todavía está muy “fresco” emitir opiniones, porque podrían  resultar solo siendo especulaciones, pero no debemos descuidarnos del problema, principalmente para que no se repita en otras inversiones, sean reales o solamente anuncios para agitar las aguas.Porque eso nunca  va a cambiar: ya que “en rio revuelto, siempre habrá ganancia de pescadores”.


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