Los acreedores

De lo que vamos a ocuparnos es del CIADI, cuyo nombre completo es: Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones  y es una institución del Banco Mundial que tiene su sede en Washington.No es que Washington sea un sitio particularmente desagradable, al contrario, es una...

De lo que vamos a ocuparnos es del CIADI, cuyo nombre completo es: Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones  y es una institución del Banco Mundial que tiene su sede en Washington.No es que Washington sea un sitio particularmente desagradable, al contrario, es una ciudad muy bonita, especialmente cuando comienza la primavera, que allá es el 21 de marzo y no el 21 de septiembre, como es para nosotros, en el sur.En ese orden de ideas, llegamos al tema de “las inversiones”, que suelen proceder, del norte, para que las paguemos en el sur y el CIADI es una especie de árbitro para esas inversiones, pero tiene el inconveniente de que vive en el norte.Cuando en alguno de nuestros países se aplican las estatizaciones, o sea recuperar para el Estado sea el administrador de ese negocio, es previsible que comience a funcionar el CIADI, que como es obvio siendo dependencia del Banco Mundial, preferirá estar del lado del inversionista.En esos procesos de estatización (llamados popularmente nacionalizaciones) han surgido algunas dificultades, que sería mucho menos irritantes si el acreedor y el árbitro no fueran tan allegados que imposibilitan cualquier arreglo con elemental justicia.Ese es el motivo por el que países de nuestra región se hubieran retirado del CIADI, Bolivia (en el año 2007, Ecuador en el año 2009 y Venezuela en el año 2012, para hablar solamente de los casos que conocemos, porque debe haber otros, quizás en el sur de África o en el  del Asia.Es que tanto el Banco Mundial como su gemelo, el Fondo Financiero Internacional sienten que todo el planeta está bajo su jurisdicción, lo cual no es evidente y tenemos como ejemplo el caso de Malasia, del cual hablaremos en otra oportunidad.Porque hoy la idea es reemplazar al CIADI por alguna institución en la cual podamos confiar que se tratarán  con elemental equidad las diferencias relativas a inversiones, que de todas maneras están  en la actualidad casi sacralizadas. En Bolivia tenemos aún varias negociaciones pendientes, porque aunque un país se haya retirado del CIADI sus efectos continúan por varios años, por aquello del “orden internacional” que todavía se menciona, aunque cada vez con menos credibilidad.La creación de esa institución que “arbitre las inversiones” en nuestros países, es una de las más urgentes tareas para entidades como la Unión de Naciones Sudamericanas, UNASUR, cuya cumbre fue suspendida y esperamos que la convoquen nuevamente pronto.Quizás no antes de octubre, por aquello de los afanes electorales en Bolivia y e el Brasil, pero sería saludable que fuera este año y el nuevo Secretario General  de UNASUR, Ernesto Samper, ya debería estar trabajando en eso.Dejamos constancia de que estamos pendientes.


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