Cómo arreglar el mundo
Nos llegan noticias de violencia, guerra y muerte; de víctimas inocentes, de dictaduras crueles, de persecuciones, de delincuencia y toda clase de desastres. No podemos comprenden tanto odio y tanta ambición; nos ha tocado vivir en una etapa en que el mundo se revuelca en su egoísmo. ¿Qué...
Nos llegan noticias de violencia, guerra y muerte; de víctimas inocentes, de dictaduras crueles, de persecuciones, de delincuencia y toda clase de desastres. No podemos comprenden tanto odio y tanta ambición; nos ha tocado vivir en una etapa en que el mundo se revuelca en su egoísmo. ¿Qué podemos hacer para que el mundo cambie? para que el mundo se arregle y vuelva a vivir una vida distinta, dando muerte al egoísmo.Nos estamos hundiendo y solo conseguimos conflictos, rencores, venganzas, ambiciones. Si cada madre y cada padre inculcaran a sus hijos la dignidad de vivir siendo justos, respetuosos, solidarios y no como lo hacen ahora de cómo va a tener más; si esto pasara en cada hogar el mundo iría cambiando.La esperanza debemos ponerla en el que es la paz en Cristo Jesús, que vino a traernos el mensaje de paz, al que fácilmente lo olvidamos. Lo que tiene que cambiar para que el mundo cambie, es el hombre.Para comprender mejor, les cuento esta anécdota:Un padre de familia estaba ocupado justamente buscando soluciones para cambiar el mundo, su hijo pequeño lo molestaba mucho y para que se distrajera tomó un mapa y lo cortó en pedazos como un rompecabezas y le dio para que lo armara. Al poco rato el niño volvió y le dijo que ya lo armó, el padre no pudo creerlo, era un niño pequeño que nunca vio un mapa y sorprendido le preguntó: ¿Hijito tu no sabías como era el mundo, cómo lo lograste? “Papá, -respondió el niño- yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que al otro lado estaba la figura de un hombre, así que di la vuelta a los recortes y comencé a armar al hombre, cuando conseguí arreglar al hombre, di la vuelta la hoja y vi que había arreglado el mundo” (G.G. Márquez).


