Primero nuestra región

Resultaba por lo tanto casi obvio que la reunión en Tarija de ministros del grupo G77+China, que es parte de la ONU, se postergara sin mayores explicaciones, a pesar de las expectativas que había generado y que habrá que cancelar.Es que una reunión internacional de ministros, que debía...

Resultaba por lo tanto casi obvio que la reunión en Tarija de ministros del grupo G77+China, que es parte de la ONU, se postergara sin mayores explicaciones, a pesar de las expectativas que había generado y que habrá que cancelar.Es que una reunión internacional de ministros, que debía debatir sobre “los recursos naturales y su industrialización”, tenía que despertar expectativas, y sabemos que mientras mayores sean estas, mayor resultará la frustración. Pero mejor cambiemos de tema.Dentro de una semana, el 21 de agosto, se hará en Montevideo, capital de Uruguay, la Cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas, Unasur, uno de los proyectos de integración regional que más ha avanzado y al cual pertenecen Bolivia y otras once naciones sudamericanas.Precisamente en Unasur se ha considerado ya el tema de los recursos naturales, además de otros asuntos que interesan con prioridad a nuestros países, entre ellos el del tráfico de drogas ilícitas y las políticas de defensa, que son materia de una reunión de ministros en Cartagena, Colombia.En la Cumbre de Uruguay, dentro de una semana, es posible que se consolide el nombramiento del ex presidente colombiano Ernesto Samper Pizano,  como Secretario General de Unasur, cargo que  desempeñó Alí Rodríguez Araque, sucesor de Néstor Kirchner, el primero en esas funciones.Al haber sido postergada indefinidamente la reunión que se debía hacer en Tarija, es probable que  nuestro país utilice el escenario de Unasur para perfeccionar el tema de los recursos naturales y la industrialización, esta vez con interlocutores más conocidos.Visto de esa manera parecería que se justifica plenamente ese popular refrán que dice que “no hay mal que por bien no venga”, porque de todas maneras la industrialización y la integración de nuestros países sudamericanos es algo que ya no se puede frenar y mucho menos detener.En la Cumbre de Unasur, en Montevideo, coincidirán Evo Morales y Dilma Rousseff, de quienes esperamos que sus afanes electorales no los distraigan del tratamiento correcto de los asuntos importantes, que son muchos y muy urgentes.De cualquier manera, los temas electorales son inevitables, pero no son prioritarios y por eso es mejor no especular con ellos, ni en el Uruguay, ni en el Brasil, ni aquí y tendremos que vigilar para que eso no suceda.Para finalizar, por lo menos dediquemos unas frases de solidaridad con la hermana república del Ecuador, que soportó un movimiento sísmico, que esperamos no haya causado muchos daños ni perjuicios irreparables. Allí, en Quito estará, precisamente, la sede permanente de Unasur. Y propongámonos mantener siempre  vivos nuestros anhelos de integración, que nos aproximan cada vez un poco más a nuestra anhelada Patria Grande. Tenemos que trabajar sin tregua hasta que sea una realidad.


Más del autor