En Pando como en Potosí

Una entidad ambientalista señala evidencias sobre responsabilidades de lo que ocurrió en febrero y marzo en la cuenca del rio Madera y que se extendió hasta territorio boliviano, es decir sobre las inundaciones que todavía afectan la región norte boliviana.Poblaciones en las riberas de los...

Una entidad ambientalista señala evidencias sobre responsabilidades de lo que ocurrió en febrero y marzo en la cuenca del rio Madera y que se extendió hasta territorio boliviano, es decir sobre las inundaciones que todavía afectan la región norte boliviana.Poblaciones en las riberas de los ríos Abuna, Madera, en las provincias Federico Román y Abuna del departamento de Pando, perdieron tierras, casas, herramientas de trabajo, la inundación de extensas áreas de cultivo y zonas de recolección de la castaña. Estas familias se tuvieron que mudar a sitios altos, y sin perspectivas de retorno, porque es muy probable que en los lugares que ellos habitaban no vuelva a bajar el nivel del agua, tanto por la operación de las represas como porque los efectos de la inundación que con el tiempo tienden a empeorar.Los Estudios de Impacto Ambiental, realizados por Odebrecht –Furnas para la otorgación de licencias ambientales de los dos mega Proyectos (Jirau y Santo Antonio) tienen muchas falencias, y en muchos casos temas muy importantes no fueron incluidos en estos estudios.O sea que las inundaciones no fueron un fenómeno natural, como ingenuamente se suele suponer si se analizan los efectos pero no las causas, sino consecuencia de malos estudios realizados por la corporación brasileña Odebrecht.A la hora de establecer las responsabilidades será indispensable la acción de mucho más que una entidad ambientalista, porque todavía están afectadas poblaciones no solamente de Bolivia, sino también del Perú, que comparte la cuenca hidrográfica del rio Madera.Y todo esto cuando aún se escucha hablar del medio ambiente, que fue tema central en la reciente Cumbre realizada en Santa Cruz y seguramente se seguirá hablando de él, pero sin concretamente evitar los daños que la actividad humana le causa.Digamos, solamente como un complemento, que Odebrecht es un conglomerado brasileño de negocios en ingeniería y construcción, también participa en la manufactura de productos químicos y petroquímicos. Nació en 1944 y está presente en todos los continentes. Hoy tuvimos que ocuparnos del Brasil, pero no del campeonato mundial de futbol, que es lo que tiene a millones de personas con la vista puesta en nuestro gigantesco vecino, sino de algo que por supuesto no es grato ni entretenido.El campeonato, por supuesto pasará, pero no sabemos si las inundaciones en el norte de Bolivia vayan también a pasar y a olvidarse, como suele suceder cuando se deja todo en las manos de quienes suponemos que deben solucionar todo, o sea de los gobiernos.Podemos, (y debemos) continuar con este tema, especialmente ahora, cuando estamos tan cerca de los tradicionales ritos de homenaje a la Madre Tierra que seguramente se harán en Tiahuanaco y en otros lugares.


Más del autor