El futbol y la guerra
No creemos que ninguno de los candidatos, ni Juan Manuel Santos ni Iván Zuluaga, sea realmente tan fanático por el futbol, pero es evidente que se valen de él (del futbol) con fines totalmente políticos, como otros lo hacen para acumular millones de dólares de utilidad.Por eso dejemos...
No creemos que ninguno de los candidatos, ni Juan Manuel Santos ni Iván Zuluaga, sea realmente tan fanático por el futbol, pero es evidente que se valen de él (del futbol) con fines totalmente políticos, como otros lo hacen para acumular millones de dólares de utilidad.Por eso dejemos nosotros lo de la pelota, para no caer en ese mismo juego y ocupémonos de la paz, que está nuevamente amenazada, porque Estados Unidos ya desplazó un portaviones al Golfo Pérsico, donde los ruidos de guerra son asunto antiguo.El barco desplazado hacia el Golfo Pérsico tiene el nombre de “USS George H.W. Bush” y está allí, porque, según declaraciones del presidente Barack Obama: “La presencia naval en el Golfo Pérsico continúa apoyando nuestro viejo compromiso”, pero los compromisos estadounidenses, como se en otras partes del mundo suelen ser pacíficos.El presidente Obama habló sobre los últimos acontecimientos en Irak y aclaró que no enviará tropas a la zona de combate “La presencia naval estadounidense en el Golfo Pérsico continúa apoyando nuestro viejo compromiso con la seguridad y la estabilidad de la región”, agregó.En el Golfo Pérsico está también Irán, que fue país que asistió a la reunión del G77+China y Santa Cruz y allí comprometió con Bolivia 200 millones de dólares que serán destinados para apoyar al sector de la medicina, la agropecuaria y telecomunicación.En realidad, los problemas de Washington parecen orientados hacia Irak, pero cuando se empieza a manejar herramientas de guerra, todo el vecindario peligra y es algo que, a nosotros, nos tiene en este momento más preocupados que el campeonato de futbol en el Brasil.Esperamos que en Colombia, pasadas las elecciones, se conozca hoy quien será el presidente y que cualquiera que sea (Santos o Zuluaga) se interese realmente por la paz en ese sufrido país, más que por su participación en el campeonato de futbol.En Bolivia nos interesa lo que sucede en Colombia como lo que tiene nuevamente agitado al Golfo Pérsico, porque en ambas latitudes lo que está en juego es lo más precioso que puede existir para cualquier persona razonable: la paz.Luego, si restan tiempo y energías, nos estaremos ocupando del futbol o de la entrada del Gran Poder, en La Paz, porque de todas maneras ambas noticias tienen intenso despliegue en todos, o en casi todos, los medios de comunicación.Tenemos también pendiente analizar los resultados concretos de la reunión del G77+ China en la ciudad de Santa Cruz, y para eso debemos acumular, primero, suficientes elementos de juicio para intentar conclusiones que sean aceptablemente razonables.Lo principal es mantener el pensamiento crítico, no solamente en esos casos, sino siempre que se debe analizar algo realmente importante.


