En algún lugar… El ansiado placebo

En cuanto el balón “Brazuca” se desplace por la Arena São Paulo se romperá la rutina cotidiana de miles y miles de aficionados al fútbol, incluso desde la víspera del juego inaugural, la algarabía ha impregnado los hogares, las fábricas, las escuelas, las oficinas de gobierno y hasta...

En cuanto el balón “Brazuca” se desplace por la Arena São Paulo se romperá la rutina cotidiana de miles y miles de aficionados al fútbol, incluso desde la víspera del juego inaugural, la algarabía ha impregnado los hogares, las fábricas, las escuelas, las oficinas de gobierno y hasta al Congreso de la Unión, con todos los preparativos y la adecuación de los horarios de trabajo para seguir la transmisión de los partidos. Conforme a todos los pronósticos, se incrementó la demanda de pantallas y en una proporción estrafalaria se elevarán las ventas de botanas, cervezas y licores en una fiesta multitudinaria que durará un mes entero.Así “vivirán” la experiencia del mundial Brasil 2014 los espectadores en sus países de origen hasta donde llegarán solamente los ecos festivos del mundial, las anécdotas hilarantes, las bellas imágenes del Brasil y la belleza de su gente. Quienes viajen al Brasil y asistan a los partidos únicamente percibirán la majestuosidad de los estadios y las imponentes medidas de seguridad que restringirán sus movimientos al perímetro turístico.Porque afuera de los estadios y al margen de la fiesta futbolera, lucha por sobresalir y hacerse notar la inconformidad de los brasileiros ante el exorbitante gasto erogado en la construcción de estadios e infraestructura, protestan por la desmesura en la organización en relación al presupuesto destinado a la salud y a la educación pública, se han manifestado contra una fiesta que solamente beneficiará a las corporaciones afiliadas a la FIFA, que continuamente agrega requerimientos y exige mayores compromisos de los países sede.Mientras las selecciones nacionales entrenan para la justa deportiva, la policía militar se prepara con el apoyo del Oficina Federal de Investigación (FBI) y la fuerza de choque francesa (CRS); la fuerza brasileira portará uniformes nuevos de un plástico resistente semejante a una armadura. Ante la eventualidad de peleas entre fanáticos, manifestaciones violentas del Bloque Negro y ataques terroristas, se desplegará un operativo de seguridad que ha sido valorado en 860 millones de dólares con 157 mil militares y policías en las 12 sedes del campeonato y las tres ciudades donde entrenarán las selecciones participantes.El estrafalario monto invertido en la infraestructura, en la seguridad y en las telecomunicaciones garantizará la transmisión de una imagen brasileira impecable y festiva, ajena a la precariedad de las favelas y la explotación sexual infantil que prolifera. Y una vez más, la parafernalia de la industria del entretenimiento logrará que la luz adquiera un tono festivo y el eco atrapará la emoción de las multitudes en una gesta deportiva; y en cada proeza y hasta el triunfo, atrapará la atención de millones de espectadores que en todos los estratos del mundo esperan ansiosos y les prodigará la dosis intangible del placebo existencial que atenúa el quebranto y disipa los rastros de la amargura cotidiana…Laura M. López-Murillo es Licenciada en Contaduría por la UNAM. Con Maestría en Estudios Humanísticos, Especializada en Literatura en el Itesm.


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