Hablemos del agua

Lo deprimente no es que se nos atribuyan tantas guerras, sino haberlas perdido todas, porque ni siquiera la del gas, ni la del agua se pueden considerar totalmente “ganadas”. Puesto que el gas todavía no lo industrializamos y sobre el agua aún existe la amenaza de privatización.Alguien...

Lo deprimente no es que se nos atribuyan tantas guerras, sino haberlas perdido todas, porque ni siquiera la del gas, ni la del agua se pueden considerar totalmente “ganadas”. Puesto que el gas todavía no lo industrializamos y sobre el agua aún existe la amenaza de privatización.Alguien podría creer que estamos alucinando, pero si tiene la acuciosidad de investigar en las redes, encontrará, por ejemplo, que la embotelladora del refresco más famoso del mundo tiene ahora más utilidades vendiendo agua potable embotellada que sus propios refrescos.Tampoco es ningún secreto que se dice y se repite que los próximos conflictos, muchos de los cuales son ahora por petróleo, serán en el futuro próximo por la cada vez más valiosa y más escasa agua potable.Tenemos algunas noticias positivas, relacionadas con el agua, primero, la planta potabilizadora de Misicuni, que se construye en Cochabamba, y que dicen que será la mayor en su tipo, cuando finalicen las obras, en agosto.Otra es la que dice que Bolivia ejecutará un proyecto de agua potable que beneficiará a la ciudad de Oruro y las zonas periurbanas. Lo de la finalización de obras para Misicuni está muy próximo, a dos meses exactamente, pero no se siente una promoción proporcional al tamaño de la obra.De la obra en Oruro supimos que tendrá un costo estimado en 100millones de pesos bolivianos y que permitirá a la ciudad asegurar el suministro para al menos por 25 años, pero por ahora es solo un proyecto, que parece que será financiado por la CAF.Adicionalmente, el aprovechamiento de las aguas del Silala todavía es una expectativa sobre la cual se ha especulado bastante, pero sin concretar un proyecto realizable y sigue siendo un tema pendiente para  nuestro país.Adicionalmente, los glaciares andinos, que son la mayor fuente de agua para gran parte de Bolivia, siguen desapareciendo por efecto del calentamiento global y la contaminación de fuentes de agua, especialmente porque la minería sigue siendo una amenaza, habrá que ver si nueva la ley minera logra remediar algo.En el sur de nuestro continente, existe el Acuífero Guaraní, que es, probablemente, la reserva más grande de agua potable en el mundo, pero de eso no escuchamos hablar casi nunca, ni a los legos, ni a los expertos.No sabemos siquiera, con certeza, si Bolivia tiene o podría tener acceso al Acuífero Guaraní y si así fuera qué se está haciendo para concretarla.Ese es otro te los temas relevantes y fundamentales que deberían estar en la agenda de la Cumbre del G77+ China, que ya será este mes, pero  que nosotros sepamos no se avanzó en ese sentido y, ya dijimos, no es sólo responsabilidad del gobierno sino de todos.


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