El fútbol, una pasión inducida
El juego cumple una esencial función pedagógica, cultiva la imaginación, es formativo, también es una necesidad y un derecho humano. Existen los juegos físicos, los de azar, y los del intelecto como el ajedrez.Recuerdo un verso de Pablo Neruda de su magistral poema ‘ Educación del cacique...
El juego cumple una esencial función pedagógica, cultiva la imaginación, es formativo, también es una necesidad y un derecho humano. Existen los juegos físicos, los de azar, y los del intelecto como el ajedrez.Recuerdo un verso de Pablo Neruda de su magistral poema ‘ Educación del cacique ‘, dedicado a Lautaro. Cito: “Entretuvo los pétalos del fuego”. Sugiere el vate que desde tiempos ancestrales nuestros pueblos también jugaron, y sin duda que además se extasiaron con la belleza del fuego, y con otras maravillas de la naturaleza.Han cursado los tiempos y los inventores del fútbol no imaginaron lo que este deporte sería, hoy una actividad presenciada por inmensas masas de seres humanos, lamentablemente atrapada por los grandes poderes financieros del mundo con la complicidad de los gobiernos. El fútbol no ha escapado a la voracidad del capital, hoy es una mercancía más, se lucra con él. Como tal no está exento de escándalos y de corrupción, y los hinchas y fanáticos que asisten a los estadios, con serios riesgos de salir heridos, mutilados y hasta sin vida de esos recintos.En la víspera y en el desarrollo del Campeonato Mundial de Brasil se juega mucho...en el campo de las finanzas. Serán más de 100 horas de fútbol transmitidas por los miles de canales de televisión del mundo que “harán su buen agosto”. Todo opera con perfecta sincronía: los medios de prensa, las entradas, las ofertas para viajar a presenciar los partidos, la venta de televisores y miles de objetos relacionados subastados por marcas comerciales. El mundo es presa de una incitación extrema al consumo, y la consecuencia es la enajenación de inmensas masas de seres humanos.Los medios de comunicación que son parte del negocio, crean íconos del fútbol, “héroes”, gigantes con pies de barro, así, cada torneo será entonces un escenario de batalla, una suerte de campo de Marte donde se juega... el destino de la patria.Chile hasta aquí en lo único que es campeón del mundo es en poesía, con dos Premios Nobel de Literatura: Gabriela Mistral y Pablo Neruda.La pasión, en tanto afecto y acción vehemente, es un ingrediente, un sello o factor en la vida de los seres humanos que crean con su trabajo e inteligencia, y en hora buena que así sea. Lo nocivo y perverso es que ella sea objeto de la aviesa manipulación que la mercantiliza.El primero, y también el mejor y más saludable deporte sigue siendo caminar y, hasta el momento, libre de impuestos...*Carlos Poblete Ávila es Profesor de Estado. Director del Centro de Estudios Conciencia Crítica.


