¿De qué sirven las manifestaciones?

Y si lo dudáis, preguntad a esos centenares de miles de padres de niños desnutridos que pasan hambre, a esos millones de españoles sin trabajo ni esperanza de tenerlo, para qué quieren la libertad imaginaria que les brindó este régimen político; de qué les sirve esos cantos hechos desde...

Y si lo dudáis, preguntad a esos centenares de miles de padres de niños desnutridos que pasan hambre, a esos millones de españoles sin trabajo ni esperanza de tenerlo, para qué quieren la libertad imaginaria que les brindó este régimen político; de qué les sirve esos cantos hechos desde el poder dedicados a los emprendedores, a los esforzados, a los optimistas...Al menos durante dos décadas unas bandas más o menos organizadas han estado saqueando a este país. Gran parte de los fondos de cohesión y de los préstamos de los bancos europeos que pretendían modernizar a España y sus infraestructuras, han ido a parar a mano de individuos privilegiados o estratégicamente situados en la sociedad política, bancaria y empresarial española. Ese saqueo inmisericorde y sostenido ha terminado por arruinar al país; mejor dicho, ha terminado por empobrecer y arruinar a millones de sus habitantes al mismo tiempo que ha enriquecido a miles de individuos sin escrúpulos aunque eso sí, investidos todos ellos con el manto de la solemnidad, de la inmunidad o de la impunidad instituida.Este país ha acabado así en la quiebra técnica y fraudulenta, y con ella en la ruina moral y material de millones de personas. Este es el panorama. Unos directamente se han embolsado millones durante años engañando a unos y a otros, al fisco y al pueblo, a los electores y a los ciudadanos; otros lo han permitido mirando a otra parte, actuando o no actuando pero en todo caso cobardemente. El monto de los rescates a la banca para enjugar la deuda contraída con los bancos alemanes y europeos equivale al lote de millones saqueados y despilfarrados por la canalla.¿De qué sirven las manifestaciones, las protestas, los escraches o las quejas y denuncias en medios de información, juzgados y organismos? Yo no propugno la violencia física (nadie bien nacido, con un sentido superior de la vida y del humanismo lo hace); si bien la violencia moral originada por el enriquecimiento escandaloso de unos a costa de muchos mantenido durante años la justificaría. Pues cuando empiezan a comparecer en escena millones de hambrientos y de personas sin más techo que uno de acogida; mientras minorías de la política, de la empresa, de la banca, de las finanzas, de las empresas energéticas... se enriquecen al tiempo que aumentan el sufrimiento y la desesperación, el riesgo de sublevación y de violencia va creciendo por días y momentos.Es preciso forzar la imaginación, la astucia, la inteligencia y la unión de quienes sufren y de quienes estamos a su lado, para hallar la fórmula que nos permita hacer frente a esa tropa de facinerosos que se han apropiado del poder y han arruinado al país, para desalojarles de él.


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