Repsol y la ley Murphy
Vamos con orden. Repsol es la corporación transnacional etiquetada como española, que se hizo propietaria de buena parte de la empresa estatal argentina YPF cuando el también etiquetado “consenso” de Washington ordenó privatizar todo. Hasta las joyas de la abuela.Pero Repsol no solamente...
Vamos con orden. Repsol es la corporación transnacional etiquetada como española, que se hizo propietaria de buena parte de la empresa estatal argentina YPF cuando el también etiquetado “consenso” de Washington ordenó privatizar todo. Hasta las joyas de la abuela.Pero Repsol no solamente “entró” a la Argentina, sino que incursionó en varios otros países, entre ellos Bolivia, donde parece que por ahora seguirá, porque de la Argentina se está yendo, según noticias usualmente confiables que informan sobre compra y venta de acciones.La información, en líneas generales, según BNA, dicen que “La petrolera española Repsol vendió el 11,86% de YPF al banco de inversiones Morgan Stanley” por un poquito más que mil devaluados millones de dólares americanos.Otra fuente de información (esta vez argentina) dice que “La española Repsol finalmente deja la Argentina. El Morgan Stanley, el banco elegido por la petrolera, logró vender el 12,4 por ciento de las acciones que la empresa aún mantenía en la estatizada YPF”.Hasta ahí no hay nada insólito ni ilegal, como se podría suponer por aquello de la Ley de Murphy, que se menciona en el título. La Ley de Murphy es una broma pesimista a aquello de que “si una tajada que cae al suelo, la probabilidad de que sea con la mermelada hacia abajo será más alta si esa es la última tajada”.Eso, en cuanto a la salida de Repsol de la Argentina, porque en Bolivia la petrolera continúa y su relación con la Asamblea del Pueblo Guaraní Itika Guazú, y con una ONG intermediaria, se está complicando.Según recientes noticias, unos recursos que la petrolera entrega a la organización indígena, por intermedio de la ONG Nizkor, se están manejando mal y ya han provocado el “desconocimiento” de uno de los dirigentes (o supuestos dirigentes) de la Asamblea.Ahí si se perciben complicaciones legales, que no tiene que ver propiamente con la Ley de Murphy sino con legislación nacional relacionada con funcionamiento de organizaciones no gubernamentales.A la petrolera, que nosotros sepamos, últimamente no le ido muy bien con incursiones en las islas Canarias, o en otras, en el Golfo de México, donde Nicaragua y Colombia tienen un conflicto de límites marítimos.Como dice un viejo y conocido refrán, “amanecerá y veremos”, pero esperamos que todo lo que tenga que ver con la petrolera y con sus asuntos en Bolivia, sea estrictamente legal, para que no tenga que aplicarse ni siquiera la Ley de Murphy, es decir, que si algo malo tiene que suceder, es mejor que no suceda.Aunque con estos temas relacionados con el petróleo, los tarijeños y todos los bolivianos sabemos que lo que sucede muy a menudo es lo más malo. La Guerra del Chaco nos lo recuerda en forma permanente.


