Pascua
Es la noche de la resurrección, es la noche por excelencia de la fe. Dios que es la luz, vela, con Él velan todos los que confían.Los evangelios nos traen una novedad única, jamás anunciada “Jesús de Nazaret ha resucitado”, ha vuelto a la vida, es ahora un cuerpo glorioso, El padre...
Es la noche de la resurrección, es la noche por excelencia de la fe. Dios que es la luz, vela, con Él velan todos los que confían.Los evangelios nos traen una novedad única, jamás anunciada “Jesús de Nazaret ha resucitado”, ha vuelto a la vida, es ahora un cuerpo glorioso, El padre arrebató a su Hijo de la muerte.Pablo dice refiriéndose a la resurrección: “Lo mismo pasa con la resurrección de los muertos, sembramos cuerpos corruptibles y resucitarán incorruptibles” (1 Cor. 15,42).Los cristianos creemos en la resurrección y lo manifestamos en el Credo cuando decimos: “Creo en la resurrección de la carne y en la vida eterna”.Pero ahora los cristianos estamos de fiesta, la fiesta de la pascua de resurrección.Es un día de júbilo y de acción de gracias, porque es el día en que El señor abre las puertas del cielo para toda la humanidad, estamos de fiesta porque celebramos el gran paso a través de la barrera de la muerte, el triunfo de la vida sobre la muerte, el paso de la esclavitud a la libertad, de las tinieblas a la luz; esta barrera ha sido derribada por la fuerza del amor y del sacrificio en la cruz de un Dios Amor, que lo dio todo por nuestra salvación.La resurrección de Jesús ha cambiado el rumbo de la humanidad, con su resurrección somos constituidos miembros vivos de la familia de Dios, elevados al máximo, en cuanto a promoción de dignidad humana se puede aspirar.Jesús vive y está resucitado cuando vibra su amor en nuestro corazón. (Mt. 9-36).Jesús vive y está resucitado cuando hacemos presente su compasión por las multitudes que sufren. (Lc. 7, 11-15).Jesús vive y está resucitado cuando ponemos nuestros recursos y capacidades para atender a tantos abandonados en el camino, asaltados, malheridos (Lc. 10,30-37).Jesús vive y ha resucitado cuando alguien sostiene acciones de promoción humana.Jesús vive y ha resucitado cuando alguien levanta la voz para denunciar los atropellos del sistema.Jesús vive y ha resucitado cuando alguien renuncia al egoísmo y da amor a sus hermanos.Jesús vive y ha resucitado cuando alguien promueve la transformación de la economía para que sea más justa.Jesús vive y ha resucitado cuando todavía existan en el mundo corazones que amen y sientan el dolor de los que sufren, compartan el llanto de los desventurados y se alegren con los que se alegran.Entonces sí podemos vislumbrar la presencia de Jesús vivo, de Jesús resucitado, porque su presencia se hará palpable a través de esos seres que creen, pero que no se conforman con creer, sino de vivir la palabra de Dios y así ser el testimonio que alienta y que empuja hacia el sendero del amor a muchos que están desanimados y desorientados. Jesús vive, actúa, salva y libera hoy por medio de quien sabe amar y servir a sus semejantes, a los marginados, cuando alguien comparte sus bienes con los pobres.La esperanza o más bien la certeza de un mundo futuro, se pueden llamar los cielos nuevos y la tierra nueva.La resurrección de Jesús solo se cree, se acepta con la fe; por eso pidamos al Señor de la vida que nos aumente la fe.


