La insubordinación fundante

Esa insubordinación es evidente y a lo que tiene que conducir ahora es a “fundar” esa Patria Grande continental, que es desde hace casi dos siglos anhelos de los pueblos bolivarianos y sanmartinianos.Hoy, precisamente, en Nueva York se avanzará en esa constitución de nuestra identidad...

Esa insubordinación es evidente y a lo que tiene que conducir ahora es a “fundar” esa Patria Grande continental, que es desde hace casi dos siglos anhelos de los pueblos bolivarianos y sanmartinianos.Hoy, precisamente, en Nueva York se avanzará en esa constitución de nuestra identidad integrada, cuando los países que somos miembros de Unasur elijamos al nuevo secretario general de “nuestra institución”La insubordinación de la ecúmene latinoamericana frente a la pretensión “monroista” anglosajona de sostener que “América es de los americanos” (del norte) no ha sido ni será tarea fácil. México ya es parte de esa concepción monroista y no será fácil recuperarlo.Pero estamos avanzando y eso debemos rescatar de los reclamos brasileros por su soberanía ofendida por el espionaje gringo, la dignidad argentina defendida por su presenta en la ONU, los enfrentamientos de Rafael Correa con transnacionales petroleras gringas y varios otros ejemplos.Por supuesto que no será fácil, porque Washington se resiste y se seguirá resistiendo a la insubordinación de su antiguo “patio trasero”, como ofensivamente nos consideraron durante tanto tiempo.Una de las estrategias para bloquear nuestra insubordinación y evitar que la Patria Grande se funde efectivamente, es la división entre nosotros, algo que ya en alguna medida lograron con una “Alianza del Pacífico”, entre México, Colombia, Perú y Chile.Se intentará, también, reencauchar la Organización de Estados Americanos, OEA, que tiene en su historia varios puntos negros, principalmente la “expulsión” de Cuba por instrucciones (directas o indirectas) de Washington.Muchos más ejemplos se podría mencionar, simplemente citando a Manuel Ugarte, a Jorge Abelardo Ramos, José Vasconcelos o cualquiera de tantos otros latinoamericanos que han mantenido viva la llama de nuestra insubordinación.O estudiando a Marcelo Gullo, quien, a propósito de su libro ya mencionado dice que  “hay que buscar la conjugación de una insubordinación ideológica para con el pensamiento dominante y de un eficaz impulso estatal que provoca la reacción en cadena”.La reacción en cadena estamos seguros que continuará y que no se limitará a los chispazos de insubordinación ya percibidos en la última asamblea general de Naciones Unidas, que está concluyendo en Nueva York.Allí, en la que todavía presume de ser “capital mundial”, se definirá también hoy, como ya dijimos, quién dirigirá Unasur, el organismo de ámbito internacional que tiene como objetivos construir una identidad y ciudadanía suramericanas.Se ha mencionado la posibilidad de que el próximo secretario general de Unasur sea un boliviano y ese sería un honor, pero lo fundamental es que la integración avance. En eso, no transamos.


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