Inquietud en el vecindario
Fue evidente que existe malestar en el vecindario, es decir, en lo que antes los gringos consideraban y llamaban con todo desparpajo su “patio trasero”. No es tal y varias intervenciones en esa asamblea, en Nueva York, dan prueba de ello.Destacamos las intervenciones de Dilma Rousseff y de...
Fue evidente que existe malestar en el vecindario, es decir, en lo que antes los gringos consideraban y llamaban con todo desparpajo su “patio trasero”. No es tal y varias intervenciones en esa asamblea, en Nueva York, dan prueba de ello.Destacamos las intervenciones de Dilma Rousseff y de Cristina Fernandez de Kirchner por dos razones: gobiernan a dos de los más importantes países de la región y su “indisciplina” en la relación con los Estados Unidos es evidente.En el caso del Brasil, el espionaje realizado por los gringos inclusive en asuntos que no tienen nada que ver con la supuesta “seguridad” de Estados Unidos ni con “terrorismo” hizo que Dilma congelara la invitación para visitar la Casa Blanca y protestara explícitamente.El espionaje, destapado por las revelaciones del técnico de la Agencia Nacional de Seguridad (gringa) tenía que ver con asuntos netamente económicos, el petróleo, principalmente, que en el Brasil parece que abunda y en Estados Unidos ya comenzó a escasear.En el caso de la Argentina, la presidente fue muy explícita al referirse a la recuperación de la economía de su país como resultado de no haber atendido las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, FMI, que es una entidad manejada desde Washington.Precisamente al FMI se responsabiliza de la crisis económica que en este momento tiene a Europa conmocionada y a muchos europeos emigrando para intentar salvarse de lo que parece una nueva plaga bíblica.Claro que no todos piensan así y, sin ir muy lejos, en Bolivia se está hablando de una “calificación” del Banco Mundial que nos considera país con buena economía. Eso suena a elogio de suegra y hay que tomarlo con beneficio de inventario.Porque el Banco Mundial es la otra pata del trípode armado por Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial, para con solidar su poder y globalizarlo, cosa que estuvo a punto de lograr y de la que seguramente no han desistido.Lo que se percibe, más allá de los discursos en la asamblea de la ONU, es que el mundo está formando, inexorablemente, un nuevo esquema de poder que ya se siente que es y se consolidará como “multipolar”.Esto es muy coherente con los esfuerzos de integración que viven nuestros países en estas parte del mundo y que día a día adquieren más fuerza, para satisfacción de quienes seguimos anhelando la Patria Grande y para frustración de los que antes mandaban en el “patio trasero”.


