Putin disfruta la victoria

 Vladimir Putin, que se anotó un tanto cuando su canciller Lavrov encontró una fórmula capaz de paralizar a Estados Unidos y hacerlo enfundar los cañones de sus naves en formación de batalla frente a Siria, creyó oportuno darle en el suelo a Obama por lo que le pareció un desliz retorico...

 Vladimir Putin, que se anotó un tanto cuando su canciller Lavrov encontró una fórmula capaz de paralizar a Estados Unidos y hacerlo enfundar los cañones de sus naves en formación de batalla frente a Siria, creyó oportuno darle en el suelo a Obama por lo que le pareció un desliz retorico del presidente norteamericano.Al dirigirse a la Nación, el mandatario estadounidense defendió la decisión de atacar a Siria con argumentos destinados al consumo interno, a conmover a la opinión pública y halagar a los norteamericanos: “…Cuando con modestos esfuerzos y riesgos -dijo-, podemos lograr que los niños dejen de ser atacados con gas hasta la muerte y poner a nuestros hijos más seguros, creo que debemos actuar. Eso es lo que hace diferentes a Estados Unidos. Eso es lo que nos hace excepcionales…”Retozando con las palabras el presidente manipuló la verdad: los esfuerzos de Estados Unidos no son modestos ni grandes los riesgos, y sus infantes están a salvo de los ataques con gases, aunque no de los enajenados que con rifles de asalto comprados libremente entran en las escuelas, y con odio atávico disparan contra escolares y maestros.Por alguna razón, en medio de una difícil negociación, el presidente ruso se animó a polemizar con su colega, y en un artículo en el The New York Times del pasado día 12 insertó un párrafo que impactó en la clase política norteamericana: “Estudié detalladamente su discurso a la nación -escribió Putin- y quiero decir que estoy en desacuerdo con el énfasis que hizo en la excepcionalidad estadounidense…Es extremadamente peligroso animar a la gente a verse como algo excepcional, sea cual sea la motivación…”El Destino Manifiesto, base de la pretendida excepcionalidad es una idea surgida entre los colonos norteamericanos que dio origen a la creencia de que Estados Unidos estaba predestinado a ser portador del progreso que, en el siglo XIX, (a propósito de la anexión de territorios mexicanos), adquirió connotaciones expansionistas y luego imperialistas.Abraham Lincoln dijo: Estados Unidos son: “La última y mejor esperanza sobre la faz de la tierra…” En 1904 Theodore Roosevelt señaló: “…Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable…mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no debe temer una intervención de los Estados Unidos; James Monroe la convirtió en base de su doctrina: “América para los americanos” y Woodrow Wilson señaló: “...Es ciertamente el destino manifiesto de los Estados Unidos, realizar el esfuerzo por hacer que este espíritu [la democracia] prevalezca”.Obama no inventó el “destino manifiesto”, pero lo utiliza como un credo para justificar una preocupación por los niños ajenos que Estados Unidos no puede probar; no es que él crea que los Estados Unidos sean excepcionales, sino que lo creen los norteamericanos imbuidos de esa mística desde hace doscientos años. Al elegir este terreno para polemizar, Putin que pretendía atraer a la opinión pública norteamericana, en realidad la confronta. Allá nos vemos.


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