Otras de Estados Unidos

Sin ignorar lo de Siria, tenemos aquí varios otros asuntos pendientes con Washington, uno de ellos también relacionado con asuntos “de guerra” y el otro  sobre soberanía, que por ahora no está acompañado por sonidos bélicos.Primero, el gobierno boliviano no reconoce autoridad del...

Sin ignorar lo de Siria, tenemos aquí varios otros asuntos pendientes con Washington, uno de ellos también relacionado con asuntos “de guerra” y el otro  sobre soberanía, que por ahora no está acompañado por sonidos bélicos.Primero, el gobierno boliviano no reconoce autoridad del Gobierno de Estados Unidos para certificar o descertificar la lucha antidroga en nuestro y país y sólo avala el informe de la Organizaciones de Naciones Unidas (ONU) en materia antidroga.O sea que la tan mentada “Guerra contra las drogas” de los Estados Unidos no tiene que ver con nosotros y, para ser sinceros, parece que con las drogas sicotrópicas tampoco, porque su consumo no deja de crecer, precisamente en el país del norte.Con Naciones Unidas el asunto es diferente, porque para ese organismo el de las drogas sicotrópicas no es un “asunto de guerra” sino de salud pública y los peores síntomas de ese mal social, están, no por casualidad, en los Estados Unidos.De manera que al menor teóricamente estamos por ahora a salvo de que los gringos vayan a programar alguna “guerra preventiva” contra Bolivia, Perú, Colombia u otro país de nuestra región con el pretexto de las drogas.Como con seguridad en los próximos días el tema de la guerra en Siria seguirá ocupando espacios noticiosos en todo el mundo, pasemos al otro asunto que Bolivia tiene pendiente con los gringos, o mejor dicho con su gobierno:El Fiscal General, Ramiro Guerrero, viajará a fines de este mes a Estados Unidos para contratar un bufete de abogados que realice los procesos correspondientes para la extradición del ex presidente, Gonzalo Sánchez de Lozada acusado de genocidio por la masacre de octubre de 2003.El apellido del Fiscal General, por supuesto, no tiene nada que ver con asuntos bélicos, pero la morosa extradición de Goni hace rato que dejó de ser un asunto diplomático que pudiera considerarse “pacífico”.En cuanto a los resultados de ambas cuestiones, no tenemos mayor comentario, porque en el que se refiere a las drogas sicotrópicas el gobierno estadounidense continuará su posición guerrerista, para la cual parece que tiene verdadera “vocación”.En cuanto a la extradición de Goni y sus estrechos colaboradores, refugiados junto a él en el país del norte, tampoco abrigamos esperanzas, ni siquiera leves, porque tenerlas sería arriesgarse a una nueva frustración.Por supuesto que también existen personas pacíficas y pacifistas en los Estados Unidos, pero por lo visto esas personas no tienen ni remotas posibilidades de ser algún día gobernantes de su propio país. Pero ese es su problema, no el nuestro.El nuestro es modificar los términos de la relación todavía subordinada de nuestras naciones con la potencia del norte.Algo estamos avanzando con la integración regional. Pero aún nos falta mucho por recorrer.


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