La guerra y la paz

Según quien la observa, esa realidad puede ser, también, óptima, o puede ser pésima y de ahí aparecen optimistas y pesimistas, cada uno empecinado en su propia forma de ver la realidad o sea creyendo que solamente él, con su propio “cristal”, puede verla.Se nos ocurren estas...

Según quien la observa, esa realidad puede ser, también, óptima, o puede ser pésima y de ahí aparecen optimistas y pesimistas, cada uno empecinado en su propia forma de ver la realidad o sea creyendo que solamente él, con su propio “cristal”, puede verla.Se nos ocurren estas divagaciones a propósito de septiembre, que es un mes cargado de acontecimientos y de lo que alguien escribió a propósito de los objetivos del Milenio, ese listado de buenas intenciones que se está quedando en eso: en buenas intenciones.Llama la atención, forma especial, el cuarto objetivo de ese listado de “intenciones” porque dice: Reducir en dos terceras partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad de niños menores de cinco años, pero desde cuando se formularon los objetivos han sucedido tres guerras y está a punto la cuarta.Sabemos que las víctimas de las guerras (además de la verdad, que es la primera), son los niños, porque se quedan huérfanos, porque los “enrolan” o simplemente porque son más vulnerables que los adultos, que decidieron “hacer” la guerra.Los Objetivos del Milenio fueron aprobados en el año 2000, por los 189 países que integraban la Organización de las Naciones Unidas, esa desvalorizada instancia del supuesto orden mundial que está en estado crítico.Porque la Guerra de Irak comenzó en marzo del año 2001,  por unas supuestas armas de destrucción masiva, la de Afganistán comenzó en octubre del 2001, como retaliación por el ataque al World Center de Nueva York, y la de Libia comenzó en febrero del 2011.La de Siria, que comenzó como guerra civil nacional está a punto de volverse internacional con la intervención de los Estados Unidos, que fueron también protagonistas de las de Libia, Afganistán y Pakistán, estas dos últimas aún inconclusas.Volviendo a los Objetivos del Milenio, es obvio que solamente tendrían sentido en un mundo donde la paz sea un verdadero paradigma global, caso contrario seguirán siendo solamente buenas intenciones, de esas que dicen que está empedrado el camino al infierno.No estamos mencionando guerras “menores” porque sería un ridículo eufemismo, basta que haya una víctima y ninguna guerra será menor, ni las guerras “frías”, porque de todas maneras causan víctimas, cualquiera que sea su intensidad.Estamos de acuerdo con quien alguna vez dijo que la paz no es solamente la ausencia de guerra y por eso no transamos con ninguna guerra, sea “preventiva” o sea la tan mencionada y tan inútil “guerra contra las drogas”.Y en cuanto al mentado orden internacional, es tan evidente que el que existe no funciona, que no hace falta insistir en que hace falta uno y será mejor tenerlo antes que avance más este milenio que hasta ahora podría merecer cualquier calificativo, menos el de pacífico. Esa es la realidad, sin optimismos y sin pesimismos innecesarios.


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