También con “p” de petróleo

En el “menú” de noticias internacionales de Google, el asunto amaneció ayer con los por lo menos “40 fuentes”, que no es que sean demasiadas, pero si alborotan cualquier avispero. La nota central dice que el principal agente anticorrupción de la policía boliviana es un...

En el “menú” de noticias internacionales de Google, el asunto amaneció ayer con los por lo menos “40 fuentes”, que no es que sean demasiadas, pero si alborotan cualquier avispero. La nota central dice que el principal agente anticorrupción de la policía boliviana es un extorsionador.No es, por supuesto, algo que amenace el “record” del presidente Evo Morales y la detención del avión presidencial en Europa, que logró llegar casi a “mil fuentes” en ese mismo buscador de noticias por internet.Pero “extorsión” es una palabra llamativa en una noticia y si está combinada con “policía” su valor noticioso aumenta, lo mismo que el del petróleo cuando se lo industrializa y se lo convierte en alguno de esos miles de derivados de altísimo valor.Pero dejemos por un rato los temas petroleros y concentrémonos en este caso policial. La fuente original de la noticia parece que es el periódico Miami Herald, de cuya credibilidad no nos toca a nosotros ahora testimoniar.Los personajes del escándalo son el policía Fabricio Ormachea Aliaga y el que fuera gerente de la empresa de aviación Aerosur, Humberto Roca. El monto de la supuesta extorsión varía según la fuente de la noticia: desde 30 mil hasta más de 700 mil dólares (o más, según una de ellas).Desde Bolivia algunas fuentes ya hicieron conocer su versión, que en algunos casos cambian totalmente el sentido de la noticia, porque llaman a Ormachea “desertor” de la policía y una fuente reconocidamente antigubernamental dice del mismo Ormachea “ahora no lo conocen”.Por donde se lo mire, es un bocado noticioso especialmente atractivo y no sería el primero en ser intensamente explotado. En Colombia, por ejemplo, hubo un general de esa policía que traficaba con drogas ilícitas (Mauricio Santoyo) y se entregó a la justicia gringa, previo escándalo.De cualquier manera, el caso de Ormachea debería ser investigado “exhaustivamente”, como se suele decir en la jerga policial y judicial, aunque los únicos que quedan exhaustos son los ciudadanos, porque los casos rara vez se clarifican totalmente.Por lo pronto, dejaremos el “caso Ormachea” en receso por el fin de semana, pero no lo perderemos de vista, aunque sin intención de quedar también nosotros “exhaustos” porque el tema petrolero continúa con actualidad y nos interesa mucho más.Porque, para mencionar solamente tres muestras, en México sigue pendiente la temida privatización de la empresa petrolera estatal, Pemex, la próxima semana será la cumbre petrolera privada en Houston y en Bolivia acaban de ser aprobados 3 contratos de exploración.Esos tres contratos, con petroleras privadas, afectarán a las provincias Azero, Huacareta y Cedro, y tendrán un valor superior a 172 millones de dólares, muy devaluados, es cierto, pero todavía, en esa cantidad, significativos.La próxima semana tendremos tema en abundancia.


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