Ayuda para industrializar

Pero vamos con un tema que puede ser considerado positivo. Tarija suscribió un convenio con la Agencia de Naciones Unidas dedicada al Desarrollo Industrial, ONUDI y, como es natural, eso genera expectativas, a pesar de tanto que se dice y tan poco que se hace efectivamente en material de...

Pero vamos con un tema que puede ser considerado positivo. Tarija suscribió un convenio con la Agencia de Naciones Unidas dedicada al Desarrollo Industrial, ONUDI y, como es natural, eso genera expectativas, a pesar de tanto que se dice y tan poco que se hace efectivamente en material de industrialización.ONUDI ha trabajado en varios lugares de Bolivia y conocemos algunos de tales trabajos, por ejemplo los relacionados con desarrollo alternativo en el Chapare.Allí, en las zonas destinadas al cultivo de coca, la ONUDI impulsó y dejó funcionando varios proyectos experimentales, para producir aceites esenciales, derivados lácteos, harina de yuca, te y otros. La mayoría de los proyectos no prosperó, porque los campesinos cocaleros no aportaron suficiente apoyo, pero otros, como el del te Chapare, todavía existen y están en producción.La asistencia de una organización como ONUDI no es, por supuesto, una panacea, sino simplemente una colaboración específica. La actitud de comunidad donde opera ONUDI sigue siendo lo fundamental para que los proyectos prosperen o se frustren. Ojalá que en Tarija suceda lo primero y comprometemos para ello nuestro modesto aporte.Como al hablar de Tarija estamos hablando de hidrocarburos y de energía, buscamos en la página web de ONUDI alguna referencia sobre esto y encontramos lo siguiente:“El tema energético está estrechamente relacionado con los desafíos globales a los que el mundo se enfrenta hoy, como el avance en materia social, la reducción de la pobreza, la degradación medioambiental, el cambio climático y la seguridad alimentaria, por lo que constituye una cuestión clave de nuestros tiempos. La industria necesita energía disponible y asequible. Al mismo tiempo, debe existir un equilibrio adecuado entre la creciente demanda de energía y la urgente necesidad de proteger el medio ambiente y el clima”.Después de estas consideraciones, la ONUDI se fija como parámetros de sus actividades •Aumentar la competitividad de sus industrias reduciendo la intensidad energética industrial. •Reducir el impacto sobre el cambio climático disminuyendo las emisiones de carbono de sus industrias y fomentando tecnologías de energía renovable. •Aumentar la viabilidad de sus empresas, especialmente en las áreas rurales, intensificando el uso de fuentes de energía renovable.Hasta aquí todas son buenas intenciones. Que se conviertan en hechos demandará mucho esfuerzo, especialmente de los tarijeños, pero confiamos en que pueden culminar con éxito. Industrializar nuestra economía para liberarla del fatal extractivismo de los recursos no renovables y generar ese esquivo pero fundamental valor agregado que tanto necesitamos, es incuestionable. Es una perogrullada repetirlo.Comencemos a hacerlo, entonces.

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