Líos en el golfo
sino con algo que ha determinado y determina aún la relevancia de las noticias: el petróleo.Hablamos del “Golfo Pérsico”, que es uno de los lugares donde estuvieron las más antiguas civilizaciones, como que está relacionado con los ríos Tigris y Éufrates, pero siempre el petróleo...
sino con algo que ha determinado y determina aún la relevancia de las noticias: el petróleo.Hablamos del “Golfo Pérsico”, que es uno de los lugares donde estuvieron las más antiguas civilizaciones, como que está relacionado con los ríos Tigris y Éufrates, pero siempre el petróleo impuso su relevancia sobre cualquier otro aspecto, histórico, cultural o de cualquier índole, dándole perverso contenido inclusive a la que se vino a llamar luego “Guerra del Golfo”. Parece que ahora estamos cambiando de golfo, porque si bien el Golfo Pérsico seguirá siendo noticia mientras el petróleo tenga importancia (¡y vaya que la tiene!) últimamente hay mucha noticia destacada relacionada con el Golfo de México. Un golfo que los latinoamericanos podríamos considerar más “nuestro” si no fuera porque las mismas corporaciones petroleras que se adueñaron del otro golfo, el Pérsico o Arábigo, ya creen que el de México es también “suyo”.No se han limpiado aún las aguas del Golfo de México y del mar Caribe del monstruoso derrame de petróleo provocado hace dos años por negligencia de la British Petróleum y ya convulsiona a la región otro conflicto vinculado también con el petróleo.Colombia y Nicaragua tenían un añejo “diferendo” por delimitación de sus fronteras marinas y esta semana el asunto se caldeó, porque la Corte Internacional de Justicia decidió “darle” a Nicaragua gran parte de ese mar que Colombia reclama como suyo. Más de 50.000 kilómetros cuadrados habría perdido Colombia.Pero sucede que gran parte de ese mar había sido declarado por Colombia no apto para exploración ni explotación petrolera. No por razones de conciencia, sino porque Colombia ya tiene convenios con las corporaciones petroleras para explotación y explotación en su territorio continental.En cambio Nicaragua, que no tiene tanto territorio continental como Colombia si aceptó conversaciones previas para trabajos petroleros en zonas marítimas. Y se calentó el conflicto.Aunque la Corte Internacional es parte de la Organización de Naciones Unidas, sabemos que en caso de intereses petroleros la ONU es ignorada olímpicamente, como lo hizo Estados Unidos cuando resolvió invadir Irak.Nosotros, los bolivianos, a quienes nos fue arrebatado el acceso al mar, tenemos más razones para apreciar su valor y en el caso del mar Caribe su riqueza natural es casi infinita. Algo que por supuesto tiene sin ningún cuidado a las corporaciones petroleras que tienen en el Golfo de México miles de plataformas poniendo en constante peligro lo que incuestionablemente debería ser patrimonio de la humanidad y no sucio negocio de ellas, de las corporaciones.Así está la situación en este momento: tensa, pero tenemos la grave sospecha de que en última instancia tanto Colombia como Nicaragua perderán, porque lo que está en juego es petróleo y los bolivianos sabemos que cuando eso está en juego, ni las guerras internacionales son un freno. Nos estamos acordando del Chaco.


