Análisis de expertos
El experto es Gerardo Honty, uruguayo, investigador en temas de energía y cambio climático en el CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social), en Montevideo. Digamos también que la AIE no es una ONG fundamentalista, sino una agencia que depende de los gobiernos de la Organización...
El experto es Gerardo Honty, uruguayo, investigador en temas de energía y cambio climático en el CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social), en Montevideo. Digamos también que la AIE no es una ONG fundamentalista, sino una agencia que depende de los gobiernos de la Organización Económica para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE). O sea, depende de los países industrializados, y en sus informes nunca se caracterizó por sus preocupaciones ambientales. Aclarado eso, vamos a lo que dice el informe de la AIE que, según Honty, “ha lanzando un desafío impactante y dos advertencias angustiosas: dos tercios de las reservas de combustibles fósiles deben mantenerse bajo tierra si se quiere evitar el cambio climático, el sector energético duplicará su consumo de agua dulce en los próximos 20 años y los pobres seguirán sin energía”.En los últimos años –continúa el analista- algo ha ido cambiando en los enfoques de la Agencia. Reconoció que el mundo ha alcanzado el pico del petróleo en el año 2006 y formuló escenarios energéticos para detener la amenaza del cambio climático. El reporte de este año mantiene estas últimas tendencias, agregando a las preocupaciones anteriores, la advertencia acerca del aumento del consumo de agua en el sector energético y que el mundo sigue una ruta insostenible.En cuanto a lo que en Bolivia más nos interesa, el análisis de Honty enfatiza que el gas natural tendrá un aumento importante (de 3,4 a 5 billones de metros cúbicos) alcanzando al carbón en suministro de energía primaria en 2035. La mayor parte de este aumento también está impulsado por China, aunque se observa asimismo un crecimiento en los países de la OECD. La mitad del aumento de la producción mundial de gas natural proviene de explotaciones “no convencionales” una tecnología que ha sido prohibida en varios países debido a sus riesgos ambientales”.En cuanto a lo otro, también muy importante, señala que la producción de energía está requiriendo cada vez mayor uso de agua. El consumo de agua dulce para la producción de energía en 2010 ascendió a 583 mil millones de metros cúbicos, un 15% del uso mundial de agua total. De esa cantidad, 66 millones de metros cúbicos no regresaron a su fuente, es decir fue consumida en la producción. El uso del agua aumentará en un 20% durante 2010-2035, pero el consumo aumentará en 85% (más del doble de la tasa de crecimiento de la demanda de energía). Es todo lo que podemos comentar, dado que no somos propiamente “expertos” en esos temas. Pero en Bolivia existen varios. O al menos existen quienes dicen que son expertos. Tanto en el gobierno como fuera de él. Quienes los conocen deberían aportar sus conocimientos y socializar informes como el de la AIE. Los bolivianos tenemos necesidad de manejar mejor esos temas.


