Las redes sociales
Lo novedoso es que según las mismas estadísticas, frente a los cerca de 67 millones que vieron por televisión las elecciones, cerca de 306 millones lo hicieron por Facebook y tuvo un alcance de aproximadamente 40 millones por Twitter. La información agrega que las cadenas de televisión...
Lo novedoso es que según las mismas estadísticas, frente a los cerca de 67 millones que vieron por televisión las elecciones, cerca de 306 millones lo hicieron por Facebook y tuvo un alcance de aproximadamente 40 millones por Twitter. La información agrega que las cadenas de televisión quedaron desplazadas a un cuarto o quinto lugar y con ellas los oráculos de CNN, cuya ecuanimidad contrastaba con la fogosidad que se vivía en las redes sociales y con los de FOX, cuyos comentaristas fueron los que se llevaron la peor tajada. Cuando ya las redes sociales decían que el triunfo de Obama era un secreto a voces, los analistas partidarios de Romney insistían en que no se podía hablar de ningún triunfo hasta que no se contara el último voto. Hoy son el hazmerreír de todos los programas de sátira en Estados Unidos.Además de lo gratificante que resulta que soberbia de las grandes cadenas de TV, especialmente CNN haya tenido tan ruidoso chasco, es importante comprobar cómo las redes sociales se han convertido en protagonistas de las grandes noticias. Ya Marshall Mc Luhan había dicho que el medio es el mensaje, y con el fenómeno de las redes sociales esto adquiere renovada validez.De las redes sociales aún hay mucho por investigar y una superficial revisión nos muestra que los precursores de las redes sociales, a finales del siglo XVIII incluyen a Émile Durkheim y a Ferdinand Tönnies. Tönnies argumentó que los grupos sociales pueden existir bien como lazos sociales personales y directos que vinculan a los individuos con aquellos con quienes comparte valores y creencias o bien como vínculos sociales formales e instrumentales Durkheim aportó una explicación no individualista al hecho social, argumentando que los fenómenos sociales surgen cuando los individuos que interactúan constituyen una realidad que ya no puede explicarse en términos de los atributos de los actores individuales. Hizo distinción entre una sociedad tradicional -con “solidaridad mecánica”- que prevalece si se minimizan las diferencias individuales; y una sociedad moderna -con “solidaridad orgánica”- que desarrolla cooperación entre individuos diferenciados con roles independientes.Las estadísticas con las que comenzamos este comentario son relativamente intrascendentes, pero cuando revisamos fenómenos sociales mucho más relevantes, como el de los “Indignados” en Europa, el los “Ocupy” en los Estados Unidos y otros similares recientes, llegamos a la conclusión de que esta es la hora de las redes sociales, más que de los partidos políticos, las iglesias y otras formas de organización social.Dicen los expertos que las herramientas informáticas para potenciar la eficacia de las redes sociales online operan en tres ámbitos, “las 3Cs”, y lo hacen de forma cruzada: Comunicación (nos ayudan a poner en común conocimientos). Comunidad (nos ayudan a encontrar e integrar comunidades). Cooperación (nos ayudan a hacer cosas juntos).Ya enfocado el fenómeno así, amerita prestarle mucha atención.


