Cuando se habla de la CIA…
David Petraeus. ¿Ya lo sabían? Lo hicieron de conocimiento público casi todos los medios de comunicación y nos imaginamos que también es comidilla en las redes sociales.La Agencia Central de Inteligencia no necesita mucha presentación. Se sabe que es una agencia paramilitar del gobierno...
David Petraeus. ¿Ya lo sabían? Lo hicieron de conocimiento público casi todos los medios de comunicación y nos imaginamos que también es comidilla en las redes sociales.La Agencia Central de Inteligencia no necesita mucha presentación. Se sabe que es una agencia paramilitar del gobierno estadounidense, que centraliza en Washington las labores relacionadas con la seguridad de Estados Unidos y que a lo que su nombre se refiere es al controvertido concepto de “inteligencia militar”, sobre el cual habría tanto que debatir como sobre su similar, la “justicia militar”.Explicado lo que es una agencia, de centralismo no vamos a hablar, porque también en Bolivia sabemos muy bien lo que eso significa. La inteligencia militar es la tarea, cumplida por lo general por unidades específicas dentro de las Fuerzas Armadas, de recoger información acerca del enemigo actual o potencial para permitir planear adecuadamente las eventuales operaciones. Asociada tradicionalmente al “espionaje”, la inteligencia abarca la recolección de información de la capacidad tecnológica, el orden de batalla, armas, equipo, entrenamiento, bases militares, comunicaciones y la detección de radares. La colección de inteligencia es vital para proveer información exacta y reciente para un comandante poder hacer uso inteligente de sus recursos. Aunque la tarea es de carácter militar, a nivel mayor se incluye información diplomática, política, económica y demográfica en tiempo de paz.Del manejo de la “inteligencia” por parte de la CIA tenemos pésimas experiencias los países que sufrimos la “Operación Cóndor” y tuvimos que soportar dictaduras militares concebidas y apadrinadas desde Washington, por la CIA. Otro estruendoso fracaso de la Agencia fue lo que terminó siendo guerra en Irak, por una supuestas conexiones de Osama Bin Laden con Saddam Hussein y por unas imaginarias armas de destrucción masiva, supuestos que a la larga le costaron a los Estados Unidos muchas más vidas humanas que los atentados terroristas que tenían que “vengar”.En el pasado, la CIA ha sido vinculada tanto a la mafia italiana como a la mafia china y al tráfico de heroína. Por su dirección han pasado personajes de todos los perfiles, incluido el que luego fuera presidente y padre de presidente: George Bush.En la actualidad muchas denuncias de distinta procedencia, todavía vinculan a la CIA con detenciones arbitrarias y aún con torturas. Los desatinos de la CIA podrían mencionarse en forma casi interminable, pero la semana pasada el remezón que costó la cabeza del director, tuvo que ver, más bien, con sus deslices extramatrimoniales.Por todo lo anterior, hablar de la CIA podría ser un asunto de risa, si no fuera porque tiene más de tragedia que de comedia.


