Crisis de los misiles: Lo que Kennedy ignoraba

Al no resultar lo uno ni lo otro, los misiles de alcance intermedio se convirtieron en cohetes de ida y vuelta. Llegaron el 9 de septiembre de 1962, el 14 de octubre fueron descubiertos por un avión espía U-2 y al finalizar la Crisis, partieron en los primeros días de noviembre. En total...

Al no resultar lo uno ni lo otro, los misiles de alcance intermedio se convirtieron en cohetes de ida y vuelta. Llegaron el 9 de septiembre de 1962, el 14 de octubre fueron descubiertos por un avión espía U-2 y al finalizar la Crisis, partieron en los primeros días de noviembre. En total permanecieron en suelo cubano unos dos meses.Entre lo menos divulgado de la Crisis de los Misiles en 1962 figura la incapacidad de la CIA que, al parecer por estar demasiado ocupada en organizar y abastecer las bandas contrarrevolucionarias y en preparar atentados contra Fidel Castro, descuidó el “Frente Soviético”. Tampoco el ejército y la armada estadounidense fueron capaces de detectar la más vasta e improvisada operación nuclear de todos los tiempos.La maniobra comenzó en los primeros días de junio con el traslado por ferrocarril mediante unos 20 000 vagones desde diversos puntos de la Unión Soviética y la concentración en los puertos de embarque de enormes volúmenes de técnica militar y de tropas que embarcaron en mercantes civiles rumbos a la isla y que difícilmente hubieran pasado inadvertidos para agentes entrenados. La gigantesca operación incluyó el traslado por mar de unas 230 000 toneladas de armas, municiones y pertrechos, 50 000 hombres, 42 misiles nucleares de alcance medio y sus correspondientes ojivas, 80 proyectiles tácticos y seis bombas atómicas para ser utilizadas por 12 aviones de bombardeo IL 28. El impresionante alijo llegó a Cuba en 85 buques que efectuaron 185 viajes, recorriendo más de millón y medio de kilómetros por mares abiertos y angostos estrechos sin ser descubiertos. Para enterarse de lo que en cierto momento en la isla fue un secreto a voces, los norteamericanos necesitaron de la exploración aérea que, si bien, en un golpe de suerte detectó las inocultables rampas de lanzamiento, no podía descubrir los proyectiles tácticos (80) ni las bombas atómicas (6). Por esa razón la negociación entre Jruschov y Kennedy aludió solo a los cohetes que eran visibles pero no a los otros elementos.La Agrupación de Tropas Soviéticas en Cuba (ATS), al mando del general Issa Alexandrovich Pliev fue la primera formación militar soviética en el extranjero dotada con proyectiles nucleares tácticos, cuyos medios portadores eran cohetes FKR-1 para los cuales existían 16 rampas de lanzamiento. Los proyectiles nucleares tácticos no estaban destinados a batir blancos en Estados Unidos sino a ser utilizados en Cuba contra concentraciones navales o unidades norteamericanas desembarcadas en la isla. Lo más sorprendente era que personalmente, de modo oral y de cierta manera informal, Jruschov otorgó al general Pliev atribuciones para, en caso de no poder comunicarse con Moscú, decidir sobre la utilización de tales armas; al tiempo que le recordó que sólo Moscú podía ordenar el ataque atómico contra el territorio norteamericano.En el mes de noviembre, cuando la crisis parecía finalizada, los norteamericanos se percataron de la omisión y renovaron sus exigencias para que fueran retirados los aviones IL 28 sin los cuales las bombas eran inservibles, pero todavía no plantearon nada acerca de los proyectiles nucleares tácticos de los cuales se enteraron mucho después y que, al parecer, fueron retirados por voluntad de los soviéticos. Se afirma que Anastas Mikoyan fue el encargado de comunicar a las autoridades cubanas esa decisión. Allá nos vemos.

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