Cuando el Estado administra bien

Eso lo recordó hace poco Umberto Mazzei, en un artículo donde argumenta por qué el petróleo no puede ser considerado simplemente un « commodity », el petróleo -dice Mazzei- “no es una materia prima cualquiera. Basta considerar la complejidad de las técnicas para su extracción...

Eso lo recordó hace poco Umberto Mazzei, en un artículo donde argumenta por qué el petróleo no puede ser considerado simplemente un « commodity », el petróleo -dice Mazzei- “no es una materia prima cualquiera. Basta considerar la complejidad de las técnicas para su extracción eficiente. El petróleo es un producto estratégico que modela la política internacional. Desde finales del siglo XIX orienta la política exterior de las grandes potencias – mimetizado bajo retórica ideológica - porque el petróleo es esencial para la especulación financiera. La mezcla de finanzas y petróleo ya explotó en dos guerras mundiales. En 1914 y en 1939 el 85% de la producción petrolera estaba controlada por empresas y bancos británicos y norteamericanos”.En algunos países hace rato que lo han entendido así y actúan en consecuencia. En otros lamentablemente no. Hablando de esto recordábamos una conversación con un boliviano que fue invitado a un evento auspiciado por Petronas, que es el nombre corto para Petroliam Nasional Berhad, que es la compañía de petróleo y gas de Malasia.El amigo aludido es un experto en temas petroleros y cuenta que escuchó con asombro los detalles que expusieron sus anfitriones sobre el funcionamiento de Petronas que es  dueña de 103 subsidiarias y es parcialmente dueña de otras 19, además está asociada con 55 compañías. Juntas, estas compañías forman el Petronas Group que está involucrado en varias actividades basadas en petróleo y gas. Para instalarse, Petronas construyó las Torres gemelas Petronas, que se estrenaron en 1998 y fueron por un tiempo los edificios más altos del mundo. Allí se encuentra la sede de la empresa. Entre las características más interesantes de las torres hallamos su arquitectura inspirada en las construcciones tradicionales de Malasia y su puente colgante que permite la comunicación entre las dos estructuras.La construcción de esta obra tuvo razones económicas y políticas ya que permitió que Malasia y su capital, Kuala Lumpur,  ganaran mayor prestigio ante el mundo.Cuenta el amigo que alguien del grupo que había sido también invitado Petronas preguntó, luego de escuchar las explícitas explicaciones sobre su eficiencia, qué participación tenía el estado de Malasia en esa ejemplar empresa industrial.“El cien por ciento”, le contestaron, porque desde cuando fue fundada el 17 de agosto de 1974, Petronas es íntegramente propiedad del Estado de Malasia. Y recordamos esta historia, como anécdota, precisamente para refutar a esas personas que, sin ningún sentido crítico, descalifican al Estado como administrador. Depende de quienes administran el Estado, diríamos nosotros.Y como nos hemos referido a las torres, escenario de algunas películas que las hicieron aún más famosas, rematemos con el dato de que el diseño de esos monumentos arquitectónicos estuvo a cargo de un argentino, el arquitecto César Pelli.

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